acercamientos…
Recuerdo que la primera vez que escuché de Milan Kundera, me dije: “un escritor checoslovaco expulsado del partido comunista, y censurado a nivel nacional?, tengo que conseguir algo de este hombre”. Y así lo hice.
Por alguna jugarreta del destino, el primer libro que llegó a mis manos (por pura coincidencia, ya que lo encontré en la biblioteca de un amigo, y me lo llevé), fue justamente la primer novela que este checo con cara de niño escribió:“La broma”, publicada en 1968 a sus 39 años. Cosas con las que uno se deja sorprender, en fin.
La batalla contra la inalterabilidad
Ésta primer novela nos muestra con un humor a veces ácido, y algo negro, (perfil que se va a conservar y perfeccionar a lo largo de toda su obra) cómo a partir de una simple broma de jóvenes, se crea una pesadilla política. Una persecución. Una novela algo autobiográfica, ya que el protagonista principal es expulsado del partido, y comienza el gran desengaño. Se muestra con detalle el turbulento tránsito desde la idea que el protagonista tiene de protección por parte de un régimen ideal, supuestamente comprensivo y bondadoso, a la hostilidad y rigidez extrema de un partido que no permite mínimos desvíos. Una muestra de lo absurda que puede resultar la lógica de un régimen que se pretende indestructible, y lo peor, inalterable.
Y Kundera va a comenzar la batalla contra lo inalterable.
“Escribo por el placer de contradecir y por la felicidad de estar solo contra todos”

Este hecho le permite entrar en un mundo de reflexiones que se van a continuar durante todo este libro, y –lo que más nos interesa- que abre una senda muy fértil para toda la posterior obra literaria de este eslavo de pómulos duros, de ojos grises, sombríos y risueños. Y también por supuesto para toda una generación de escritores.
“quien busque el infinito,
que cierre los ojos”


Añadir a Del.Icio.Us


