Autores, Clásicos

Lérmontov: una vida corta para un gran legado

Por Glenda Vergara Estarita, el 19 de Marzo de 2008

lermontovmikhail50971.jpgMijáil Yuryevich era el nombre de pila de Lérmontov, el escritor al que le bastaron apenas veintiséis años de existencia terrena para ser considerado el sucesor de Pushkin en Rusia.

Lérmontov nació en Moscú el 15 de octubre de 1814 en el seno de una familia conformada por un padre militar y por una acaudalada terrateniente que lo dejó huérfano a los tres años de edad. Desde entonces fue una abuela quien suplió la falta materna, y junto a ella el niño y adolescente Lérmontov pasó largas temporadas en la hacienda Los Tarjani, donde se familiarizaría con los cuentos y las leyendas de la región, y tendría los primeros conocimientos sobre la situación adversa de los siervos. En ese entorno rural se ambientaron las primeras ideas del futuro escritor que ya empezaba a adquirir el hábito de la lectura por medio de la obra de Pushkin y Byron.

Los estudios universitarios los adelanta en la Universidad de Moscú y, de allí sale para ingresar a la Escuela Militar de Cadetes en San Petersburgo y enrolarse en un regimiento de húsares. En esa época ya había escrito algunos versos, y se oponía de manera frontal y categórica a los privilegios y abusos de la aristocracia zarista. En La muerte del poeta, la elegía que le compuso a Pushkin, tras la muerte trágica de éste, acusaba públicamente al régimen de ese hecho. Esa posición le valió ser enviado al Cáucaso:

Adiós a ti del ruso sucia patria
nación de encomenderos y de esclavos.
Adiós a esas guerreras azuladas.
Adiós al pueblo por ellas maniatado.
Quizá yo, tras el Cáucaso erguido,
esconderme podré de los tiranos,
de su ojo que todo lo registra,
de su oído que nada escucha en vano.


Su muerte, ocurrida el 27 de julio de 1941, la ocasionó un duelo que fue provocado por un compañero suyo, otro oficial de la escuela superior.
La obra poética de Lérmontov era un canto a la libertad y a la Rusia viva de su tiempo. De este género dejó dos libros trascendentales para la poesía lírica del romanticismo: El demonio (1839), que fue un poema narrativo extenso, y La confesión (1940):

Yo te aprecio, mi puñal de noble acero.
Te forjó para la venganza el soñador georgiano;
te afiló para el combate el libre circasiano,
mas yo te aprecio, claro y frío compañero.
Una mano de lirio te puso en mi mano
a la despedida, en prueba de amor,
y no fue sangre lo que por ti se deslizó:
fue una gota de llanto, clara perla del dolor….

El baile de máscaras (1835), fue su obra de género teatral. A pesar de un título que sugiere carnaval, el baile es solo una situación específica que le sirve al autor para trabajar un drama cuya esencia muchos la comparan con la del Otelo de Shakespeare. Aquí Lérmontov aborda el tema de los celos sin apartarse del modelo de la sociedad rusa de su tiempo.

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En cuanto a la escritura en prosa, Lérmontov escribió una sola novela que ha valido por diez. Un hombre de nuestro tiempo (1840) se aparta de la tradición del romanticismo en la narrativa para incursionar en un realismo psicológico sobre el que se irá inspirando la posterior novela rusa. Es evidente su influencia en las obras de Dostoievski y de León Tolstoi. La precisión con la que está escrita, y el tratamiento detallado de los personajes son las virtudes que la hacen extraordinaria. Lérmontov construye cinco relatos que convergen en un solo protagonista. Esta estructura narrativa nos introduce en la historia de Pechorin, un personaje que está dotado de las características de un antihéroe que oculta tras su cinismo y su búsqueda egoísta del placer, sus desolaciones más recónditas. El autor dota de igual profundidad a su personaje y al ambiente donde le da vida, que es la región del Cáucaso con su agreste geografía: “¡Hermoso valle aquel! Por todas partes montañas inaccesibles, rocas rojizas, cubiertas de musgo verde y coronadas de bosquecillos, despeñaderos y barrancos; allá, en lo alto, la nieve, como un terciopelo dorado, y en lo hondo, el Aragba, que acaba de unirse a otro río sin nombre, y que, precipitándose ruidosamente por un tajo, envuelto en niebla, extiende su cinta de plata y hace brillar sus espumas como las escamas de una serpiente” (Pág. 1).

A los valientes pobladores del Cáucaso, aguerridos y nunca pasivos frente al dominio ruso. Basado en estos personajes de la vida real, Lérmontov crea a Pechorin, ese soldado que, como él, fue enviado a otra tierra para enfrentarse a duelos y sostener encuentros bélicos, mientras accedía también a las batallas del amor. Dice Pechorin, refiriéndose a esto último: Una cosa me ha extrañado siempre: que nunca he sido esclavo de la mujer amada, al contrario, siempre he ejercido sobre ellas, con la voluntad y el corazón, un poder invencible, sin esforzarme mucho…..Recuerdo ahora a una mujer de voluntad firme a quien nunca pude dominar. Nos separamos como verdaderos enemigos, pero puede que si nos hubiéramos encontrado cinco años más tarde, nos hubiésemos separado de otro modo”.

Un héroe de nuestro tiempo es una novela cruda porque el autor no se detiene en contemplaciones ociosas a la hora de desnudar el alma de Pechorin para mostrarlo con toda esa ambivalencia que es inherente a los seres humanos. Entre pasiones se mueve este personaje que no invita a identificarse con él por su indiferencia por los demás y su falta de escrúpulos, pero que deja una honda huella en la memoria por la extraña fascinación que ejerce y por el buen uso de los recursos literarios con los que el autor le dotó de vida.

Invito a los lectores de Leergratis.com a descubrir al Lérmontov poeta, al dramaturgo, y al que fue capaz de concebir este comienzo para su clásico libro en prosa: Salí de Tiflis en la silla de posta. Todo mi equipaje consistía en un baúl, no muy grande, lleno hasta la mitad de descripciones de mis viajes por la región de Georgia. Felizmente para vosotros, lectores, buena parte de esas notas se perdió; pero, en cambio, felizmente para mí, quedó entero el resto del baúl”.

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2 Comentarios en “Lérmontov: una vida corta para un gran legado”

1

Es curioso qué desconocida es la literatura rusa para el resto de Europa, o, al menos, para España. Nos han llegado siempre los mismos autores y las mismas obras y han quedado en la penumbra tantos nombres…

2

tiene pinta de ser un buen libro alguien me podria decir donde podria leer mas sobre este poeta o una web para descargarme su libro

atentamente,

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