Adeline Virginia Stephen, mejor conocida como Virginia Woolf, es la escritora y ensayista británica a la que vamos a dedicar este pequeño homenaje. Hija de sir Leslie Stephen, distinguido crítico e historiador que fundó el Diccionario Nacional de Biografías, y de Julia Jackson Duckworth, miembro de una familia de escritores, Virginia creció en un ambiente frecuentado por literatos, artistas e intelectuales. Tenía tres hermanos, Toby, Vanessa y Adrián, que la llamaban afectuosamente, “la cabra”, y un hermanastro llamado George Duckworth, quien abusaría sexualmente de ella provocándole diversas crisis nerviosas. Tras la muerte por cáncer de su padre, en 1904, y un intento de suicidio por ingestión de somníferos, se estableció con su hermana Vanessa –pintora que se casaría con el crítico Clive Bell– y sus dos hermanos en el barrio londinense de Bloomsbury, que se convirtió en centro de reunión de antiguos compañeros universitarios de su hermano mayor, entre los que figuraban intelectuales de la talla del escritor E. M. Forster, el economista J. M. Keynes y los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, y que sería conocido como el grupo o círculo de Bloomsbury.
En 1912, cuando contaba treinta años, se casó con Leonard Woolf, economista y miembro también del grupo de Bloomsbury, con quien fundó en 1917 la célebre editorial Hogarth Press, que editó la obra de la propia Virginia y la de otros relevantes escritores, como Katherine Mansfield, T. S. Eliot o Sigmund Freud. Sus primeras novelas, Fin de viaje y Noche y día, ponen ya de manifiesto la intención de la escritora de romper los moldes narrativos heredados de la novelística inglesa anterior, en especial la subordinación de personajes y acciones al argumento general de la novela, así como las descripciones de ambientes y personajes tradicionales; sin embargo, estos primeros títulos apenas merecieron consideración por parte de la crítica. Sólo tras la publicación de La señora Dalloway y Al faro los críticos comenzaron a elogiar su originalidad literaria. En estas obras llaman ya la atención la maestría técnica y el afán experimental de la autora, quien introducía además en la prosa novelística un estilo y unas imágenes hasta entonces más propios de la poesía.
Desaparecidas la acción y la intriga, sus narraciones se esfuerzan por captar la vida cambiante e inasible de la conciencia. Influida por la filosofía de Henri Bergson, Woolf experimentó con especial interés con el tiempo narrativo, tanto en su aspecto individual, en el flujo de variaciones en la conciencia del personaje, como en su relación con el tiempo histórico y colectivo. Así, Orlando constituye una fantasía libre, basada en algunos pasajes de la vida de Vita Sackville-West, su amante lesbiana desde 1922 y también escritora, en que la protagonista vive cinco siglos de la historia inglesa. En Las olas presenta el «flujo de conciencia» de seis personajes distintos, es decir, la corriente preconsciente de ideas tal como aparece en la mente, a diferencia del lógico y bien trabado monólogo tradicional. Escribió así mismo una serie de ensayos que giraban en torno de la condición de la mujer, en los que resaltó la construcción social de la identidad femenina y reivindicó el papel de la mujer escritora. En Una habitación propia revela la evolución de su pensamiento feminista. Destacó a su vez como crítica literaria, y fue autora de dos biografías: una divertida recreación de la vida de los Browning a través de los ojos de su perro (Flush) y otra sobre el crítico R. Fry (Fry). Asimismo, junto a E. M. Forster, llegó a escribir una carta a varios periódicos ingleses sobre el efecto que la censura tenía sobre el ánimo de los escritores, a raíz del intento del Sunday Express de condenar la novela de temática lésbica El pozo de la soledad (The Well of Loneliness, en inglés), de Hall.
Durante su vida, sufrió una enfermedad mental hoy conocida como Trastorno Bipolar de la Personalidad (un trastorno depresivo de larga evolución, en el que los episodios depresivos se ven interferidos por la aparición de otros episodios caracterizados por un estado de ánimo elevado -euforia excesiva-, expansivo -hiperactividad anómala- o irritable), que la llevó a suicidarse el 28 de marzo de 1941, lanzándose al río Ouse, en Rodemell con varios montones de piedras en los bolsillos. Había desaparecido de su casa el día antes.
Fuente: Wikipedia

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12 Comentarios en “Virginia Woolf, feminismo literario”
¿ALGO QUE NO SE SEPA?
sera que podrian agregarle un poco mas a esto… entiendo que e s un corto homenaje pero subanle un poco a las descripsiones……gracias por este pequeño espacio de lectura.
deberian poner fragmentos de sus obras feministas y citas algunas de sus ideas acerca de la mujer
Es una escritora muy profunda y sabe lo q es sufrir con el alma. Deverian ampliar mas esta pagina xq deverdad q esta interesante.
Para aquellos que querais ampliar la información sobre el tema, os dejo un enlace a un artículo que escribí sobre el feminismo en la obra de Virginia Woolf “Una habitación propia”(con abundantes citas del texto):
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/fuster48.pdf
siempre lo mismo… trato de de ir mas alla pero todo se queda mas aca.
[...] Virginia Woolf, la responsable de la biografía de Flush, ha sabido captar el carácter del perro, dándole, eso sí, un aspecto casi humano. A través de sus ojos, nos muestra la vida de Elisabeth Barret, especialmente, lo que concierne a sus primeros años con Browning, y su llegada a Florencia. [...]
Estudiando inglés me encontre la revista del speak up junto con el cd de la novela, y después de ver la película fuera de los buenos comentarios que puedo hacer de “las Horas”, me he interesado por leer un poco mas acerca de escritora, me ha conmovido ese espacio personal e impenetrable que guardaba para si misma pero que a la vez plasmaba en sus notas y novelas. Estoy deacuerdo con los demás de ampliar la página con mas información acerca Virginia Woolf.
Si alguien podria enviarme algunas otras paginas web con mas informacion acerca de ella estaré agradecida.
No sé quien es el autor del texto, pero si el título dice “feminismo literario”, digo yo que debería haber nombrado las dos únicas obras con algo de feminismo de la autora: “Una habitación propia” y en menor medida “Tres Guineas”. Si no se citan, de feminismo literario no hay mucho, la verdad.
Estos SÍ son textos sobre feminismo literario en Virginia Woolf:
http://blog.diarioinformacion.com/ellectorsinprisas/2007/12/14/el-feminismo-en-virginia-woolf/
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/fuster48.pdf
[...] señora Dalloway, la vida intensa y suntuosa de lo banal (Virginia Wolf – [...]
[...] es una técnica narrativa compleja, en la que sólo unos pocos, entre ellos Marcel Proust y Virginia Woolf (ocasi nada), han conseguido resultados [...]
A mi parecer cuando las mujeres ocupemos un lugar social igual al de el hombre dejaremos de dar la posibilidad incosciente de hacer creer que podemos o somos objeto de su propiedad y para conseguirlo la mujer ha de razonar con el varón siempre como compañeo y complice. Se necesita paciencia porque la comodidad del varón y la inercia de la mujer están muy arraigados y durante mucho tiempo. El varón lo comprenderá en su mayoria y arrastrará a quienes tarden en comprenderlo para así seamos todos conscientes de tal importancia para toda la humanidad.