Entradas categorizadas en ‘Cuentos’

Autores, Cuentos, Libros, Literatura, Otros, relatos
Borges, Bioy Casares

Los mejores cuentos policiales

Por Pepe Aedo, el 20 de Junio de 2008

Esta es una selección de cuentos policiales hecha por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. El hecho que sean estos dos escritores quienes han elegido los cuentos la hace por demás interesante ya que se trata de dos maestros de la narrativa y del cuento corto en especial.
Ambos poseen un interés particular por las buenas historias, por los juegos intelectuales, por los misterios y las paradojas.
Cada cuento cuenta con una pequeña biografía (hecha con toda la picardía de estos dos argentinos) sobre el autor del cuento seleccionado.
Cazador casado de Wilkie Collins. Este primer cuento es un cuento policial con todas las de la ley. Un joven aspirante a investigador hace una pesquisa policial para descubrir quién ha realizado un robo. Es fácil darse cuenta (el autor no intenta ocultarlo) que el arrogante joven va en el camino equivocado y darse cuenta cuál es el camino correcto.
La narración avanza a través de las cartas y los informes que el joven le envía a su superior. Finalmente los jefes del joven descubren al verdadero criminal con la sola lectura de los informes del aspirante a investigador.
Quizá lo más interesante del cuento es la personalidad del joven, engreído hasta el hartazgo, es tan pedante que resultaría cómico si el mundo no estuviera lleno de persona como él.
Un atractivo adicional que posee el cuento es que se desarrolla en el mismo ambiente policial.

Los tres jinetes del Apocalipsis del magnífico Chesterton. Nuevamente las personalidades de los personajes son más atractivas que la anécdota (aunque esta es mejor que la anterior). La historia: un general que quiere ver muerto a un poeta y la extrema obediencia de sus soldados que evitará que se cumpla su deseo.
Varios militares desfilan por las breves páginas de este cuento: toscos (pero no tontos), algunos monstruosamente vitales, de perrunezca lealtad otros, con sus delirios de grandeza.
Un cuento muy recomendable.

Copia del original de Hylton Cleaver. (Un dato interesante es que en mi búsqueda en google de este autor sólo aparecen datos en relación a este mismo libro. Mis sospechas apuntan a un escritor inventado por Borges y Bioy (siempre se dijo que muchas de las citas de Borges eran falsas, el googel permite una rápida inspección)).
Lo que muchos sueñan: el crimen perfecto, o casi.

Seguir leyendo »

Comentarios (1)
Autores, Clásicos, Cuentos, Literatura, relatos

La memoria argentina

Científicos argentinos logran borrar los recuerdos en el país de Funes el memorioso
Por Alberto Alejos, el 26 de Mayo de 2008

Resulta bastante curioso que en el país del autor del cuento “Funes el memorioso” (magistral cuento) científicos argentinos hayan descubierto un método para borrar efectivamente las memorias de nuestro cerebro. No se trata de simplemente olvidarlas sepultándolas en algún rincón del cerebro (algos que se hacía con hipnosis), se trata de aniquilarlas, desaparecerlas, que queden como si nunca hubieran existido.

Como muchos historiadores pueden dar fe, sin memoria queda la nada. Si no hubiera un registro escrito de las mejores fantasías del hombre antiguo, estas serían para el hombre moderno inexistentes. La existencia se define de una manera muy sencilla: te recuerdo, existes.

borges.jpgPor eso llama la atención que en el país de uno de los más memorables cuentos sobre la memoria, se anuncié este descubrimiento científico. La memoria tal como la conocemos ya nunca será la misma. Ahora nuestra memoria será como un USB. Guardará datos solo mientras nosotros lo deseemos. Según los científicos argentinos protagonistas del hallazgo, se trata de haber encontrado la proteína precisa que permite a nuestro cerebro construir los recuerdos. En otras palabras se ha descubierto el origen de la memoria y destruyéndolo se consiga extinguir la misma.

Los voceros del descubrimiento científico afirman que gracias a él se van a poder tratar casos pavorosos de traumas humanos que imposibiliten el desenvolvimiento de las personas. Todos aquellos traumas que paralizan a las personas serían felizmente tratados y se podría reparar terribles daños emocionales sufridos en innumerables personas del mundo.

Seguir leyendo »

Comentarios (1)
Autores, Clásicos, Cuentos

Antón Chéjov

Un maestro del relato corto
Por Glenda Vergara Estarita, el 26 de Abril de 2008

rea13162.jpgAdemás de haber vivido ambos en el siglo XIX, Guy de Maupassant y Antón Chéjov comparten el honor de ser considerados por la crítica literaria como los dos ecritores de cuentos que más influyeron en el futuro de ese género. La obra de los dos es clásica, pero si Guy de Maupassant es el que sienta las bases de un cuento con un planteamiento de un solo tema, un nudo de la trama, y un desenlace que contiene una solución que, por inesperada, sorprende al lector, Antón Chéjov es el artífice de un cuento abierto que no se apoya en el factor sorpresa sino en la presentación de un tema como lo hace la vida en su transcurrir.

Antón Chéjov nació el 29 de enero de 1860 en Taganrog, Rusia. Su padre era tendero en esa ciudad, pero la ruina económica lo llevó a trasladarse a Moscú con la familia, excepto con Antón, quien se quedó estudiando su bachillerato, mientras terminaba de vender los enseres de la casa para enviarles dinero. En 1879 viaja a Moscú y entra a la facultad de medicina. En ese tiempo comenzó a colaborar con revistas de humor, firmando sus textos con los seudónimos de Antosha Chejonté, Ulises, El hermano de mi hermano, etc. Algunos de estos relatos se reunieron en Cuentos de Melpómene (1884), su primer libro publicado, en un segundo titulado Relatos Variopintos (1886). Los personajes de estos cuentos se caracterizaron por pertenecer a la categoría de “Humillados”, tan presentes en los rusos clásicos que antecedieron a Antón Chéjov. Sus camareros y pequeños funcionarios llegan a conocer la indignidad, pero resurgen de los fondos de ésta para transformarse y asumir conductas déspotas. En estos relatos iniciales se destacan El camaleón, La muerte de un funcionario, el suboficial Prishibéev, el gordo y el flaco, etc.

La lectura de los primeros cuentos de Antón Chéjov indujo al escritor ruso Dmitri Grigoróvich a escribirle una carta en la que se destaca el siguiente texto: “Usted está destinado a escribir algunas obras excelentes, realmente valiosas. Cometerá un gran pecado moral si no responde a esas esperanzas. Para ello es preciso respetar en sí un talento que tan pocas veces se concede”.

Entre el ejercicio de la medicina y la vocación literaria Antón Chéjov se inclinó por esta última. El relato largo La estepa, marca sus comienzos en el ámbito de una literatura menos humorística. Su contenido es autobiográfico, y es el relato por el que Antón Chéjov empezó a ser considerado como un exponente de la gran literatura. También Una historia tediosa atrajo el interés de la crítica hacia el joven escritor Chéjov, pero esta vez para acusarlo de no asumir un compromiso social y político a través de la historia de un viejo profesor a quien una ahijada le pide consejo sobre cómo alcanzar la felicidad, y en esa búsqueda para ofrecerle a la joven una respuesta, el hombre que aparentemente lo ha tenido todo se da cuenta de que a su vida le ha faltado sentido. Era cierto que Antón Chéjov era un escritor apolítico, pero esa posición distante y no comprometida le sirvió para ejercer con espíritu libre la narrativa.

Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Ciencia ficción, Cuentos

El hombre ilustrado de Ray Bradbury

Una visión de futuro
Por Inma Manzanares, el 23 de Abril de 2008

Recopilación de cuentos, publicada en 1951, un año después de Crónicas Marcianas. La fecha de la publicación y el tema de los cuentos nos hacen pensar si no son los cuentos del Hombre Ilustrado los que quedaron en el cartapacio de Bradbury cuando publicó las Crónicas, pues, como veremos más adelante, muchos de los cuentos de esta segunda colección bien podrían haber pertenecido a la primera.

Y la misma existencia de las Crónicas, sustraen a esta obra de algo que, para mi gusto, había sido fundamental en la primera, esto es, la originalidad del contenido y de la expresión. Pues Bradbury había convertido en literatura, lo que se estaba convirtiendo en un clásico del cómic: la temática escapista hacia otros mundos o hacia otros tiempos.

Recordemos el boom que existió para este tipo de publicaciones, no sólo en EEUU, sino en todo el mundo, a partir de la crisis de finales de la década de los 20 y que llegó a su época cumbre en la década de los cuarenta y de los cincuenta, tendríamos que preguntarle a Bradbury cuántos cómics de Buck Rogers leyó y qué le quedó de este teniente de aviación que, tras dormir 500 años, despierta y tiene que salvar a la tierra; o qué de Flash Gordon y su estética de futurismo ecléctico, en el que se mezclan castillos medievales con los más ingeniosos avances científicos; o qué de otros de los muchos cómics que con esta temática se editaron en los años 30 y 40 en Estados Unidos. Muy lejos queda Julio Verne, demasiado lejos de Bradbury, con clara ventaja para el francés.

En un mundo en el que el racismo, la guerra, el desempleo eran algunas de las notas dominantes, el deseo de huida, de búsqueda de otros lugares distantes en el espacio o en el tiempo, no es extraño. Pero Bradbury no recrea mundos ni futuros más felices, sino que los convierte en una continuación mucho más aterradora de lo que a él mismo le toca vivir en su tiempo y en su mundo. Muy pocos cuentos son esperanzadores en esta recopilación del Hombre Ilustrado. Veamos, uno a uno, de qué tratan

Antes, por supuesto, tendríamos que explicar a qué se debe el título. Igual que Crónicas Marcianas tenía a Marte como hilo conductor, aquí hay un hilo conductor también: un viejo feriante con su cuerpo completamente tatuado, quizás, por eso, debería traducirse mejor, El Hombre Tatuado, sin embargo, lo de Ilustrado se debe a que estos tatuajes no son simples dibujos, sino que se abren como si se trataran de un libro, o mejor aún, de una película y se proyectan ante los ojos de quien observa, mostrándole escenas del futuro, haciendo del viejo una especie de sabio pronosticador de cosas por venir. Este personaje del viejo feriante sólo tiene que ver con las historias contadas el hecho de que estén tatuadas en su cuerpo, y podemos considerar su propia historia contada en el prólogo como el cuento número 1, convirtiendo la recopilación de 18 cuentos en 19 cuentos, sólo que el cuento del viejo no terminará hasta el epílogo, un epílogo algo macabro, pero que no desentona para nada con la mayoría de los cuentos.

Seguir leyendo »

Comentarios (1)
Autores, Cuentos, Libros, fantasía, relatos

El Pueblo Blanco, Arthur Machen

Por Reina de los Mares, el 11 de Marzo de 2008

arthur-machen-el-pueblo-balnco.jpgArthur Machen (1863-1947) fue un hombre polifacético que dedicó su vida al mundo de la literatura y de la cultura. Desempeñó entre otros oficios, los siguientes: tutor, traductor, corrector de pruebas, catalogador de libros raros, actor y periodista. Este eclecticismo le acompañó toda su vida, y junto al conocimiento de las leyendas y tradiciones celtas, le inspiraron de tal forma que escribió varios relatos en los que se entremezclan las figuras etéreas de las ninfas con la “gente pequeña”.

Estos cuentos se encuadran en el género de terror, pero miedo, miedo, lo que se dice miedo, no dan. Justo es reconocer que en la época en la que fueron escritos, en los años inmediatamente posteriores a la Revolución Industrial, la idea de una campana tañendo en un lejano caserío abandonado hace tiempo, puede llegar a ser aterradora. En lo que menos pensaba un campesino era en que seguramente existía una explicación racional. Baste recordar las muchas historias de aparecidos y luces extrañas que se contaban en la época, y que resultaron ser los faros de los recién estrenados automóviles, que hacían volar la imaginación de los lugareños cuando pasaban de noche por los caminos.

Este es el estilo del presente libro. En él no vais a encontrar terribles asesinos en serie, ni vengativos espíritus de aparecidos que buscan víctimas que llevarse a las entrañas de la tierra. Ni siquiera leeréis encuentros con seres horripilantes. Está más en el estilo de El Proyecto de la Bruja de Blair: no enseña nada, pero te hace pensar en lo que no ves, y la sugestión es a veces peor que la misma imagen de algo horrible. Solo que Machen no consigue aterrorizarnos en la mayoría de sus relatos.

Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Clásicos, Cuentos, fantasía

El Huésped de Drácula

Por Alberto Alejos, el 5 de Marzo de 2008

El Huésped de Drácula es uno de los mejores cuentos que se han publicado jamás. En esta historia se condensa la primera parte de esa obra maestra de la literatura gótica del vampiro de Transilvania. No es extraño puesto que el autor es el mismo. El legendario Bram Stocker.

dracula.jpg

También es importante apuntar que “El huésped de Drácula” aparte de funcionar como cuento independiente es, también, la introducción de la genial novela de Stocker. El autor incluyó el relato en el cuerpo de la novela hasta su última redacción para posteriormente decidir que la novela podía prescindir del relato y lo suprimió en su primera edición.

El relato “El huésped de Drácula” salió publicado posteriormente a la muerte del autor en una recopilación de relatos cortos compilada por la viuda de Stocker. El título de esa colección se llamó “Drácula’s guest and other weird stories”. Los editores sabiamente intuyeron que de todos los relatos la joya era “El huésped de drácula”. Un claro reconocimiento a la grandeza de ese cuento de terror que contenía lo mejor de la literatura de aventuras y de terror.

Años después, el cuento fue incorporado en las modernas ediciones de Drácula como una introducción. Finalmente ocupó el lugar para el que fue planeado originalmente. Si uno lee el cuento con la introducción de “El huésped de Drácula”, se siente impresionado desde el primer momento y lo siente como una parte natural del libro. Se acopla perfectamente con la obra y le añade interés. Pero también funciona como relato corto independiente de la obra completa. Y lo que es mejor. Como cuento es también una obra maestra.

Quizás en tiempos modernos solo el primer capítulo primero de la novela de García Márquez “Cien años de soledad” funcione muy bien como cuento. Uno puede leerlo como un cuento o como parte de una obra maestra, pero no es lo usual.

La historia que relata “El huésped de Drácula” está narrada en primera persona, pero no está construida a manera de diario como el resto de la novela Drácula. Es el mismo estilo, pero esa diferencia formal la separa del resto de la obra para el lector avisado. Por lo demás, es demasiado mínima la diferencia como para impedir su funcionamiento perfecto con el resto de la obra.

Seguir leyendo »

Comentarios (2)
Cuentos, Literatura

Érase una vez….

Por Glenda Vergara Estarita, el 20 de Febrero de 2008

La primera frase de una narración es la que nos indica, como si estableciéramos un vínculo secreto con ella, a qué nos vamos a enfrentar a medida que avanzamos en la lectura del texto. Ella nos anuncia, como una pitonisa elocuente, cómo va a ser nuestra relación con el autor, si va a estar cimentada sobre las bases sólidas del afecto y la pasión, o va a ser, por el contrario, una de esas relaciones condenadas a la frialdad o al fracaso desde su comienzo. Esa sensación, extraña por cierto, se parece mucho a la que se produce cuando nos presentan a una persona y en el cruce de miradas y en el apretón de las manos, ya podemos medir, sin que sepamos la causa de ese presentimiento, el grado de simpatía que nos va a ligar a ella.

maquina-de-escribir.jpg

Desde su planteamiento inicial un cuento o una novela ya instauran pautas que convidan al interés o a la apatía, a la curiosidad o a la indiferencia. “En el comienzo, Dios creó el cielo y la tierra”. Así se inaugura el Génesis, y es la frase de apertura a un libro que a través de generaciones ha obtenido el fervor de millones de lectores en todas las lenguas. Ni qué decir de la introducción que hace Kafka en su Metamorfosis: “Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto”. Imposible que un lector juicioso se niegue la oportunidad de querer saber acerca del origen de sí mismo y del mundo que le rodea según la versión religiosa, y por qué y cómo, ese pobre personaje Kafkiano amanece metamorfoseado en un animal con patas. En uno y otro ejemplo hay sembrada una inquietud que sólo puede resolverse si el lector se acoge a la opción de proseguir con la lectura.

La primera frase es la que nos previene sobre un tema como lo hace de una manera insuperable Milan Kundera en La insoportable levedad del ser: “La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito!”. Si esta frase no hubiera sido la que es, el lector no se hubiera sentido alertado sobre el entorno filosófico que iba a tener la historia del amor triangular de Tomás, Teresa, y Sabina, y no hubiera sospechado a qué profundidad existencial le iba a conducir el autor checo.

Seguir leyendo »

Comentarios (1)
Cuentos, Literatura infantil

Las aventuras de Pinocho

Por Inma Manzanares, el 8 de Febrero de 2008

Sin duda le crecerá la nariz a quien diga que no ha leído jamás nada sobre este muchachito maleducado, travieso, mentiroso, bueno para nada, que, no obstante, acaba teniendo una pizca de generosidad y acude a salvar a su papá. Pero cuántos de los que hemos leído el cuento, hemos leído el original. Aquí ya son menos. Y es precisamente la más interesante de todas las versiones, de la que se pueden extraer más lecciones y donde las aventuras y las travesuras de este trozo de pino convertido en muñeco son más colosales, donde el hada buena es más buena y, a veces, más humana (y ¿por qué no? Más azul).

Les invito a leer, no ese pinocho reinventado de los cuentos troquelados, ni aquel otro, de la factoría Disney que bailaba con un gato y trabajaba como marioneta, sino el otro, el que escribió Carlo Collodi y fue publicado por entregas en el Giornale per i Bambini, a partir de 1881 y hasta enero de 1883. Hay grandes diferencias entre unos y otros, quizás la más llamativa sea el hecho de que el Pinocho de Collodi nunca trabaja de marioneta, aunque como veremos, a veces, se comporta como una marioneta en manos de gente malvadas y sin escrúpulos. Y el dueño del teatro de marionetas en el cuento de Collodi es un hombre que, pareciendo rudo, en el fondo es un buenazo que se apiada del pobre niño de madera y de su padre que lo espera en su casa y le da unas monedas que luego provocarán otras aventuras o desventuras

Pero mejor será no empezar a adelantar nada, e ir, directamente, al cuento, que todos creemos conocer hasta que leemos el de Collodi.

Nuestra historia empieza en el taller de carpintero de maese Antonio o maese Cereza (sobrenombre que le viene por el color moráceo de su nariz). El viejo carpintero encuentra un trozo de madera, idóneo para terminar una mesa, pero justo cuando le iba a dar el primer golpe, oye una vocecita que lo recrimina por querer golpearlo. Por supuesto, cuando se da cuenta de que quien le habla es el tronco, ve el cielo abierto al poder desprenderse de él, cosa que ocurre en seguida: un vecino de maese Cereza, su amigo Geppetto va a pedirle un trozo de madera, dentro de su hambruna y miseria ha ideado una forma de ganarse la vida, dar la vuelta al mundo y conseguir un trozo de pan y un vaso de vino. Todo ello, gracias a que va a hacer un muñeco de madera que baile, practique esgrima y dé saltos mortales.

Geppetto, una vez en su casa, en la que hasta el humo de la cazuela era decoración pictórica de la pared, le pone nombre a su futuro muñeco, lo va a llamar Pinocho, pero no porque sea madera de pino, sino porque conoció a una familia con ese nombre, en el que ‘el más rico de ellos pedía limosna’, por eso supone que le va a traer suerte.

Collodi no para de sorprendernos con salidas de este tipo, entre irónicas, burlonas y algo esperpénticas, en las que ya apunta cierto surrealismo.

Después de mucho luchar, Geppetto consigue terminar el muñeco, bueno, casi terminarlo, porque, al pobre, entre tanta travesura de Pinocho, se le olvida ponerle las orejas.

Las tropelías de Pinocho provocarán, desde el principio, una serie de desventuras, que dejarán al pobre Geppetto en prisión, sin culpa alguna y al muñeco solo en casa, sin nada que comer, y con un grillo parlante que acabará aplastado contra la pared, por querer leerle la cartilla a la díscola criatura.

No se preocupen, el Grillo volverá a aparecer, no siempre con forma de grillo, pero eso sí, siempre dispuesto a cantarle las cuarenta a este desobediente Pinocho.

Pero no sólo el Grillo se va a metamorfosear a lo largo del cuento, el mismo Pinocho pasa de ser un tronco de madera a ser un muñeco, va a ser confundido con un ladrón y lo van a tratar como a un perro guardián, lo van a creer un extraño pez y casi va a morir frito en la sartén, luego será un burro (nada de tener sólo orejas y rabo de burro, se convierte en un burro auténtico), de nuevo muñeco de madera, para trabajar como un burro, ahora sin serlo, y terminar, finalmente, como un niño de carne y hueso, en premio a su buen corazón hacia su padre y hacia su amada Hada, claro que para eso, tenemos que llegar a los últimos capítulos.

Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Cuentos, Libros

Cuatro negras, relatos de terror asequibles

Por Reina de los Mares, el 18 de Enero de 2008

miguel angel de rusEdiciones Irreverentes publica Cuatro Negras dentro de la colección Cercanías que ha inaugurado, precisamente, con este título. Esta colección está destinada, sobre todo, al público joven con bajo poder adquisitivo (cada libro cuesta 6 euros) que tiene la posibilidad de llevar estos libro “finitos” (no más de cien páginas) y leerlos en el Metro, el Cercanías o en cualquier rincón donde haya la suficiente iluminación. En la obra que hoy nos ocupa se mezclan relatos de los autores Fernando Savater, Horacio Vazquez Rial, José Enrique Canabal y Miguel Ángel de Rus, que dedican sus páginas a transmitir esa mezcla de terror, ironía y misterio que encuentran diariamente en la vida cotidiana.

Los propios autores describen la obra como “Historias sobre la realidad y la vida cotidiana que nos ocultamos a nosotros mismos”. Miguel Ángel de Rus, uno de los fundadores de la pequeña editorial es quién más firmemente defiende los títulos “refractarios a la ideología dominante”, porque según él, existe otra cara diferente de esta sociedad que llamamos libre, y que desvela en su cuento Los últimos días, un café, un diario, sombras. Este autor sostiene que, a pesar de los adelantos técnicos, internet, teléfonos, ordenadores, seguimos teniendo comportamientos medievales y tribales.

El cuento que Fernando Savater aporta a este conjunto de relatos lleva por título Habitaciones individuales, que han escogido por su atmósfera agobiante y extraña, en el que su autor conjuga los miedos profundos que son comunes a toda la humanidad: perros que nos acechan y sobresaltos con nocturnidad y alevosía. En él una pareja pasa una desapacible noche de Semana Santa en Plasencia, en un hotelucho.

Horacio Vázquez Rial nos deleita con un cuento que ya conocíamos y cuyo título es La Golem, donde el realismo mágico se convierte aquí en leyenda. La hija de un rabino conoce el arte de hacer otro ser semejante a ella, y, por supuesto, será de sexo femenino, pero sin alma ni sentimientos: un monstruo. Ahora que la clonación está de moda, los judíos ya la conocían hace mucho tiempo… Según el autor “El horror se ubica en el acto mismo de sustituir a Dios”.

Con Un grito en la niebla se cierra magníficamente este libro. Canabal nos introduce en otro de esos terrores humanos: ¿quién está verdaderamente loco? ¿Y si quien debe curarnos es quien necesita cura?

horacio vázquez rialEl propio de Rus, junto con algunos de los autores de este libro ha denunciado públicamente lo “vergonzoso” de la aplicación del desafortunadamente famoso canon digital. Según ellos “en un país analfabeto como el nuestro, cualquier tipo de iniciativa que dificulte la cultura es una medida fascista”. Además recordó que “el hecho de que el gobierno nos obligue a pagar por algo que quizá nunca podremos recibir, es un delito”.

No cabe duda de que Ediciones Irreverentes sorprende con casi todos sus títulos, justamente, porque eso es lo que desean. Bien claro lo deja el propio de Rus: “damos una patada en las gónadas al poder”. La editorial lleva publicados 130 libros en sus nueve años de existencia, y tiene planeado sacar ediciones baratas y asequibles para que cualquiera que lo desee pueda adquirir un libro sin vaciar su bolsillo. Entre todos ellos destacan algunos de los recientemente fallecidos Francisco Umbral y Fernando Fernán Gómez. En Leergratis.com estamos encantados con iniciativas como ésta.

Comentarios (0)
Autores, Cuentos, Literatura juvenil, relatos

Horacio Quiroga, el cronista de la selva

Por Inma Manzanares, el 17 de Enero de 2008

Cuentos de la Selva Horacio QuirogaEl sofoco de la vegetación, la humedad del río, el canto de pájaros extraños que cantan junto a niños moribundos, el yacaré, la gran anaconda, bandadas de loros, cascarudos, tortugas gigantes, traviesos coatíes, hombres fuertes que se enfrentan con la selva, hombres que conviven con ella y hombres que se pierden en ella y un sin fin de otros seres y cosas son las que nos encontramos en los cuentos de Horacio Quiroga.

Viajar por ellos es entrar en un mundo diferente, en un mundo a medio camino entre la selva y el yermo, entre la civilización y lo salvaje, sin saber muy bien dónde empieza una y donde lo otro. Nadie puede quedar indiferente a estas historias, destinadas algunas a los niños, otras a los grandes, pero siempre llenas de vida y de un mensaje ecológico muy actual: la selva no necesita del hombre para sobrevivir, el hombre debe adaptarse a ella y no ella al hombre, el que no sea capaz de verlo así, no merece conocerla.

Pero no nos equivoquemos, no es una visión ideal la que ofrece Quiroga, no es la selva romántica ni idealizada: hay todo tipo de animales: pacíficos, salvajes; los animales viven y matan por sobrevivir, a veces por venganza, casi nunca por placer; los hombres también viven y también matan por sobrevivir, a veces también por venganza, y muchas veces por placer. Para sobrevivir en la selva de Quiroga se ha de fuerte y astuto y/o sabio. Quienes lo consiguen, conviven, en ocasiones se ayudan, en ocasiones se rehuyen.

Y Quiroga sabe de sobrevivir en el límite, porque él vivió así.

horacio-quiroga.jpgNacido en la localidad de Salto, Uruguay, en 1879, descendiente del Tigre de los Llanos, el caudillo Facundo Quiroga, sus primeros años estuvieron marcados por la muerte: su padre, sus hermanas, su padrastro. Más tarde, también vio morir a su primera esposa, el suicidio de una de sus hijas, sufrió el abandono de su segunda esposa, una adolescente, treinta años menor que él, que lo dejó sólo en mitad de la selva. Todos estos infortunios lo ayudaron a ver en la muerte y en la separación algo doloroso pero inevitable, y así lo deja reflejado con bastante frecuencia en sus cuentos.

Quizás, esta también fue la causa que no quisiera ver su propia muerte, rodeado de dolor y ante lo noticia de que tenía cáncer de estómago, prefirió el suicidio. Esto fue en Buenos Aires, en 1937.

Quiroga había llegado a Misiones en 1903, como fotógrafo, para entonces ya había publicado un libro de poemas (Arrecifes de Coral). La exuberancia de la selva misionera lo atrapa y ya nunca más va a poder vivir sin ella. Se instala en San Ignacio, en una mezcla de casa y de choza de madera junto al río Paraná que él mismo construye y se deja hipnotizar por los olores y por la vida de la selva. En Buenos Aires se ahoga, le falta el ‘olor a azahar y el de melón silvestre de Misiones’.

Y aunque escribió un par de novelas, será el cuento al que preste su máxima atención, escribiendo unos 190, de ellos, ciento ocho aparecen publicados y repartidos en ocho libros, los demás en diferentes publicaciones periódicas, algunos de ellos de forma póstuma.

Curiosamente, la mayoría de los vecinos de San Ignacio no lo vieron nunca como uno de los principales escritores del siglo XX, muchos de ellos ni siquiera llegaron a saber que era uruguayo hasta que no vieron la noticia de su muerte en prensa. Para ellos Horacio era una especie de loco, bohemio, que los incordiaba con un auto Ford o una motocicleta Harley Davidson, que andaba en bermudas por todas partes y que lo mismo se dedicaba a limpiar panales, que a cosechar hierba mate, a fabricar dulce de maíz o a inventar un aparato mata hormigas o a extraer resina de incienso, que tenía problemas con el pago de impuestos y que había sido abandonado por la familia.

Y, en realidad, ambos Quiroga, el vecino lunático de San Ignacio y el magistral cuentista eran la misma persona, porque Quiroga vivía como escribía y sus cuentos son reflejo de ese mundo que él creó, en el límite entre la realidad y la fantasía, entre la selva y el yermo, entre la civilización y lo animal.

Seguir leyendo »

Comentarios (0)

  

  • Cursos en www.aprendemas.com
    ¿Necesitas formación?
    Cursos
    Master
    ¿Patrocinamos tu web?

Secciones

Canales

Sindicación

Agrega este blog a tu lector de feeds

¿Qué es un lector de feeds?

Dirección de correo:

Red de Blogs SmallSquid

Blogs Asociados a la Red SmallSquid

Enlaces de Interés

  • Anton (2)
  • nene (2)
  • Stella (2)
  • Anonimo (2)
  • karla alejandra (2)
  • Manuel (2)
  • Antonio (2)
  • shirley (2)
  • Marcelo Pinilla (2)
  • Jesus Dapena Botero (2)

© Copyright 2006, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio
[X] Cerrar
Vía E-mail
Powered by ShareThis