
Peter Pan de James Matthew Barrie
Peter Pan llega a la habitación de Wendy persiguiendo a su propia sombra, pero al conocerla ve en ella a la madre ideal de todos los niños perdidos. Wendy accede y ella y sus hermanos vuelan con Peter Pan a Nuncajamás con el polvo de hadas. Allí vivirán aventuras enfrentándose al Capitán Garfio y sus piratas hasta que llegue la hora de volver a casa.
Soñar, entendido como el ejercicio de la imaginación en medio de la vigilia, es una práctica necesaria, casi me atrevería a decir que obligatoria para todos.
Sobre eso, sobre los sueños, ahonda este libro, uno de los más mágicos de toda la historia de la humanidad, referente para niños y mayores y, sin duda, uno de los mejores libros que se han escrito. Sí, porque la narración y los diálogos están perfectamente estructurados, no sobra ni una palabra y el hilo argumental lleva la imaginación de la mano, sin permitir que se pierda o decaiga en ningún momento.
Una de sus puntos más destacados está en los escenarios, en la facultad de crear lugares mágicos en base a la capacidad de ver esa realidad ante nuestros ojos de un modo distinto. Lleno de magia está Nuncajamás, paraíso que sirve de refugio a los niños perdidos, con un mapa que esconde miles de tesoros y donde habitan todos los elementos necesarios para que la imaginación, sobre todo la de los infantes, no pierda las fuentes de estimulación.
Piratas, indios, hadas, bosques y niños, montañas, valles, ríos y acantilados. No hay lugar en Nuncajamás que no signifique aventura, que no sirva para que la imaginación crezca llena de vitalidad.
Están, también, los jardines de Kensington, ese parque en el corazón de Londres en el que, durante el día, todos los niños de la ciudad acuden a jugar, vigilados por madres y criadas que no deben perderlos ni un segundo de vista. Pero los jardines cierran su puerta al caer la noche y entonces se descubre su cara escondida. Las flores muestran sus dientes, los pájaros cantan sus mejores canciones y Peter Pan puede surcar el estanque en su barco que es una cáscara de nuez.
Sí, Peter Pan era un niño perdido, olvidado en los Jardines de Kensington, aceptado por todos gracias al sonido de su flauta. Un niño que podía ser un pájaro y entendía a las flores y los árboles. Un niño que quiso volver a casa y no pudo, porque su madre había puesto rejas en la ventana.
Encarcelado entonces en el exterior, decide cuidar de todos los otros niños perdidos, no crecer jamás y mantener su sombra atada a los talones. Es persiguiendo a su sombra escurridiza como termina en la habitación de Wendy y sus hermanos. Entonces, los cuatro emprenden el camino a Nuncajamás, para vivir su mayor aventura, esa que no podrán olvidar en toda su vida.
Puedes leer gratis el libro aquí

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4 Comentarios en “Peter Pan, un clásico de la aventura fantástica”
Recordar es volver a vivir… a veces envidio ideas como estas en que la fantasía vuela y se hace inmortal. ¿Por qué hay tanta mala literatura si tenemos un acervo precioso en estos clásicos? Bueno, creo que estoy divagando… un saludo, que hace mil años no me llegaba por aquí… y no por falta de deseos, eh!
AD… sí, la misma, la de Mi Librería.
AD, se re-bienvenida al sitio!
Tu pregunta es muy interesante y la mejor respuesta que encuentro es que la mala literatura es la actual…los clásicos siguen siendo increíbles. Y digo eso pues sólo basta leer “El Delfín” que no es otra cosa que una copia de “Juan Salvador Gaviota” pero cambiando el animalito…
Saludos!
todo sirve para aprender e imaginar todo lo que pasa con estos tipos de cuentos esto nos hace pensar que la literatura es lo mejor para aprender
Que tiene muchas aventuras este es divertido aprendes a imaginar cosas tambien a mandar tus comentarios¿Los cuentos son divertidos? aprendes a crear tus propios cuento ¡Saludos Bya!