Pocos días antes de que se sepa el ganador del Premio Nobel de Literatura, el diario El Pais, basándose en una información publicada por el New York Times, destaca las declaraciones de Horace Engdahl, secretario permanente de la Academia que concede el galardón quien tira por tierra la calidad de la literatura norteamericana afirmando que: «Los EE.UU. están demasiado aislados (…) No traducen lo suficiente y no participan realmente en el gran diálogo de la literatura», que para Engdahl se encuentra en el continente europeo.
¿Declaraciones para animar la espera del premio? ¿Descontextualización intencionada de las declaraciones? Sin tener acceso a la entrevista completa, se pueden hacer dos lecturas. Una primera lectura muy crítica, se basa en la idea de que a EE.UU. se le pueden achacar muchas cosas positivas y negativas pero en cuestión de literatura destaca con importantes figuras tanto como lo pueda hacer cualquier país europeo: Hemingway, Steinbeck, Proust… No se comprenden cuáles son los grandes temas tratan los autores europeos que los norteamericanos son incapaces de abordar para entrar en el «gran diálogo de la literatura».
La gran aportación de EE.UU. (a veces positiva y a veces negativa) al mundo de la cultura es que ha conseguido comercializarla con éxito dando a luz el fenómeno de la cultura de masas. Esto es lo que critica Engdahl señalando que «los autores están demasiado centrados en su propia cultura de masas».
Otra interpretación más benébola de las declaraciones de Engdahl es que achaca a EE.UU. un «aislamiento» literario que puede deberse a su gran producción propia que puede hacer que a veces no se detenga a recibir y asimilar la producción literaria europea. Esto, sin datos sobre los que apoyarse, es delicado afirmarlo… Y si fuera así, quizá el problema de Europa es que no sabe «vender» o dar a conocer su literatura fuera…
EE.UU. sí sabe exportar sus productos culturales y esto sirve para que lleguen a todo el mundo, tanto los buenos como los malos. Es un país que ha conseguido que libros, cine u obras de arte sean productos tan rentables como cualquier otro objeto. Se vende tanto lo bueno como lo malo y éste es un concepto que no termina de calar en algunos sectores europeos que consideran que todo lo que se encuentre detrás de la etiqueta comercial no tiene calidad suficiente.
Este año vuelven a rondar dos nombres norteamericanos como candidatos al galardón: Philip Roth y Joyce Carol Oates. Ganen o pierdan, el debate ya se ha abierto.

Añadir a Del.Icio.Us


Comentarios de “¿Se quedará EE.UU. sin Nobel de Literatura?”
Aun no se han realizado comentarios.