Italo Calvino (1923-1985) tiene la facultad de crear una atmósfera de extrañeza en sus cuentos, donde cruza los límites del sueño y la realidad. En su cuento El jardín encantado, narra la aventura de exploración de dos niños vitales de un jardín en una casa de playa, muy bonito pero inquietante, ellos deciden jugar ante su vacía apariencia, poco a poco descubren gente en esa casa y se retiran sin ser vistos.
Giovannino y Serenella son esta pareja de niños que rompen la rutina de lo cotidiano al ingresar al lujo del jardín. Se sumergen en la piscina, disfrutan pero con cierta zozobra por ser descubiertos. Ven unos sirvientes que dejan un desayuno, pero ellos no pueden disfrutarlo pues la mesa y las sillas son muy altas. Al final descubren a un niño enfermo y pálido encerrado en la casa que da al jardín, quien parecía sentir el mismo miedo que ellos a ser expulsado.

La compañera de aventuras: Serenella por su nombre connota calma o serenidad, ella no era como las otras niñas, nunca lloraba ni tenía miedo. Es vital, le gusta explorar la playa, los rieles del tren y se adentra en la casa que parece abandonada con Giovannino. Ella es la compañera ideal para una aventura, pues no se asusta ante la sensación de extrañeza del ambiente. También es aventurera porque tiene la vitalidad de un niño, está acostumbrada a juegos rudos como lanzarse algas a la cara.
Siempre sigue a Giovannino sin discutir, este solo dice “vamos” y ella “sí”. Su ánimo de concordia permite avanzar en el cambio de escenario del cuento, de la playa a los rieles del tren, luego al jardín, a sus losas, a la piscina y ante la ventana que exhibe al niño enfermo. La pareja de estos niños enuncia la vida en el relato, los demás seres como los sirvientes parecen existir subordinados al jardín. Se encargan de poner comida en él para darle continuidad a la existencia más elaborada de sus amos.
El cuento no detalla la relación entre estos niños, lo más probable es que sean amigos de barrio, que pasan todo el día juntos. El relato nunca descree la vitalidad de esta pareja, ya que los padres de estos animados niños nunca están presentes. Calvino presenta dos niños verosímiles, que representan el extremo de la confianza, seguridad y vitalidad infantil. De este modo son capaces de jugar ante el peligro de un tren próximo o en un jardín ajeno donde pueden descubrirlos y maltratarlos.

Los niños se van con el sol: Serenella y Giovannino están en el jardín sólo mientras hay luz del día, juegan con una carretilla, nadan en la piscina, juegan ping pong hasta que la bola cae en un gong que llama a los criados. El brío de los niños se destaca por la presencia del sol, mientras el niño enfermo permanece en penumbras para resaltar su inactividad. El sol permite los juegos en el jardín invadido, atenuando por momentos la extrañeza del ambiente.
Cuando el sol se llena de nubes, los niños saben que es el momento de partir, muy pequeños aún no saben como actuar frente al niño enfermo, no han pueden mostrar un sentido de solidaridad para él, porque el miedo a ser descubiertos los ofusca. El niño enfermo se ha acostumbrado a la soledad, en la sombra es insensible al sol y a la presencia de Giovannino y Serenella. Nunca se asoma a la ventana, pero está inquieto, se siente ajeno a la vida, no sabe como disfrutarla aún teniendo dinero.
La rara conducta del niño enfermo asusta a los niños briosos, quienes temen un sortilegio nefasto sobre la casa y el jardín. Han podido disfrutar de un bien ajeno bajo el amparo del sol, que se ha prestado ha favorecer su gozo. La pareja de niños disminuye su brío en el jardín cuando el sol se llena de nubes. Es un aviso de la naturaleza, para moderar su energía en casa ajena. Fuera del jardín seguirán jugando de regreso a la playa hasta caer la noche.
El juego: En el relato estos dos niños vitales sólo se preocupan en jugar, sienten desazón ante la escena del niño rico enfermo y miedo a ser descubiertos, pero eso es temporal, al volver a la playa inventan un nuevo juego, tirarse algas al rostro. Son capaces de improvisar el juego, de recrearlo en cualquier lugar, sin medios costosos. El retorno a la playa es la vuelta a la naturaleza, a su ser espontáneo y puro.
El juego existe se da desde antes de llegar a la casa y al jardín, y prosigue saliendo de él. La entrada a la casa es un aprendizaje vivencial de los niños que los hace dueños de sí, capaces de ser a su voluntad en cualquier lugar y situación. El niño enfermo aunque lea no puede aprender la vida ya que ni siquiera tiene ánimo de contemplarla. Es ajeno al juego, lee desde temprana edad, toca las vitrinas con mariposas disecadas, no saborea la vida, por ello asusta a los niños intrusos.
El juego es recreado con las condiciones vitales necesarias, Giovannino y Serenella siempre están dispuestos a jugar, derrochan una energía imposible de ser convocada por el niño enfermo. El juego enuncia la vida todo el tiempo, mientras el niño enfermo se consume por la angustia que nace de su condición. Los dos mundos de la salud y la enfermedad están separados por un cristal, cubierto por una persiana. Las tablillas de ella están por afuera, así la vida es capaz de comentar a la enfermedad.
Conclusión: El juego de la pareja de niños lozanos expresa su conexión con la vida y su desbordante vitalidad. Ambos pasarán la aventura de ingresar a un hermoso jardín donde los dueños nunca aparecen. En contraste a su diversión verán al niño enfermo cuyo desasosiego les causa incomodidad, la suficiente para escapar en silencio del lugar, pero no para desistir de jugar en la playa hasta el anochecer.
Estos niños sólo tienen la vida para derrocharla, no tienen el lujo del niño rico enfermo, se dan cuenta que ese otro ser, representa la antítesis de su existencia. La sensación de extrañeza del lugar llega a su clímax cuando descubren la inquietud del enfermo, algo que no pueden tolerar porque ellos irradian vitalidad. El juego seguirá libres de la zona extraña y de la presencia de la enfermedad para que ellos retornen a su estado natural de despreocupación y energía.
Fotos:
ic de ciudadseva
italocalvino de aladecuervo.net
ItaloCalvino_foto2 de weblogs.clarin.com
“calvino” de antroposmoderno.com
“4098_calvino_italo” de randomhouse.com
“italo-calvino” de heterogenesis.se

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