La palabra HADA deriva del latín “Fata” o “Fatum”, que significa destino, fatalidad, oráculo, predicción….Existe la creencia de que una hada es un ser que puede influir en el destino de los mortales, con la clarividencia de los hechos futuros (esta creencia se remonta a la Edad Media).
También se le atribuye al significado de la palabra “hada” encantamiento que se representa como un ser pequeño y sobrenatural que posee poderes mágicos e intercede para bien o para mal en nuestros asuntos.
La identificación más común es de mujeres con poderes sobrenaturales, vírgenes y bondadosas. Se diferencia entre las hadas buenas y las hadas malas. Mientras que la aparición de una hada mala puede acarrear prejuicios para la persona que la ve, el hombre que tiene la suerte de ver aparecer una hada buena, caerá en dicha y tendrá muy buena suerte en la vida, pudiéndola tener siempre como aliada si no la defrauda, pues son muy sensibles y se pueden ofender con facilidad.
Se desconoce su origen cultural, pero en la Edad Media van adquiriendo la forma que ha llegado a nuestra época. En la época del Rey Arturo de Inglaterra, se habla mucho de los mundos de las hadas, mundos subterráneos donde ellas habitan. Se creía que eran malvadas por que secuestraban niños para educarlos a su manera y de allí los “cuentos de hadas”, historias infantiles que nos han acompañado en nuestra niñez.
Las Hadas o Fares corresponden a la misma corriente de vida que los “de la Naturaleza”, sólo que con mayor evolución, ya que pertenecen al plano mental.
Generalidades de las Hadas
La materia de qué están hechas las Hadas es sutil y etérea, traslúcida, y es así, bajo esta apariencia que se las puede ver cuando se dignan mostrarse a los humanos, mas cuando permanecen invisibles, entonces se muestran situadas en el plano astral, pudiendo vernos ellas y nosotros no.
Su corporeidad es muy particular “sensible y fluida, puede ser moldeada por cosas tan tenues como el pensamiento”. Así pues, la apariencia de los seres feéricos reflejará con frecuencia las ideas preconcebidas que de ellos tengamos”. “Por razón de la naturaleza de su estructura etérea, el hada puede variar de tamaño a voluntad”. “Para adoptar una nueva forma, el hada ha de concebirla con claridad y fijarla firmemente en su conciencia, pues tan pronto como abandona la idea, vuelve a su primitivo estado normal”.
Ellas viven en un mundo paralelo al nuestro y, según cuentan algunas personas que dicen poder notar su presencia, tenemos la certeza de que están en las cosas cotidianas que nos suceden cuando dan una clave misteriosa en nuestros oídos, como una melodía, como un murmullo. Otra forma de percibirlas es cuando recibimos la fuerza de un perfume que se apodera de nosotros, nos envuelve, nos penetra como un halo de fragancia indescriptible.
Estas cualidades comunes al mundo angelical pueden confundirnos y no saber discernir si estamos en la presencia de un ángel o de un hada.
Sólo cuando percibimos sus formas podemos diferenciarlos, dado que los primeros adoptan formas leves pero con vestimentas más corpóreas; en el caso de las hadas las visiones de sus ropajes tienen una marcada diferencia: se presentan ataviadas y cubiertas por gasas, muselinas, casi transparentes con colores traslúcidos ocupando espacios fluidos y sus cuerpos gráciles son esbeltos y femeninos con manos alargadas, pies pequeños, torso estilizado, irisados cabellos que caen cubiertos por velos transparentes; algunas de ellas tienen su cabeza cubierta por un sombrero cónico muy parecido al de los magos y como ellos también utilizan varas mágicas con las que producen sus fenómenos.
Las hadas son seres dulces y traviesos. Acostumbran a vivir en los bosques, los ríos de aguas claras y cantarinas, las montañas y en los valles. Pero no hay que confundirlas con sus hermanas las ninfas.
Las hadas son en su mayoría femeninas, aunque también podemos encontrar ejemplares del sexo masculino, aunque en menor cantidad. No hay que confundirlas con el resto de los seres mágicos, del mismo modo que es muy difícil que vivan cerca de las ciudades ya que les molesta mucho el ruido y la contaminación.
Estos seres viven para amar y divertirse, uniéndose con la Naturaleza que es quien les provee de alimento y casi la mitad de su magia.
Les encantan las rosas, el tomillo y los tréboles, y entre sus alimentos favoritos se encuentra la miel, las frutas dulces y la leche que les gusta beber directamente de las ubres de las vacas.
Dicen que las hadas son ángeles que no pudieron volver al Reino de los Cielos. Por ese motivo siempre están dispuestas a ayudar al hombre, y es muy frecuente verlas cerca de los niños, ya que les gusta mucho jugar con ellos.
También dicen que tan sólo ellos y los puros de corazón pueden verlas. Porque al ser puros como ellas, conservan en su corazón, la dulzura y la inocencia.
La sustancia que las anima es, en sí misma su fuente de creación, ahora, existen muchas versiones referentes al nacimiento de las Hadas, unas modernas y otras antiguas, muy antiguas.
En tiempos pretéritos, pero cristianizados, se afirmaba que las Hadas eran ángeles caídos o bien paganos muertos y por ello no aptos ni para subir al cielo ni para descender al infierno por lo que estaban obligados a vivir por toda la eternidad en las oscuras regiones del “reino intermedio”, es decir, nuestra Tierra.
Los escandinavos cuentan de forma mitológica, que fueron los gusanos que surgían del cuerpo muerto del gigante Imir, los que se convertían “en elfos claros, las elfinas, y en elfos oscuros. Las elfinas viven en el aire, los elfos oscuros en el subsuelo.
Según se puede apreciar, el norte de Europa sabe de las Hadas, así como las Islas Británicas, pero de igual manera no son ignoradas en Alemania ya que allí se las conoce bajo el nombre de Nornes, hilanderas al estilo de las Parcas griegas, y a las que podríamos denominar como una suerte de “madres” de las Hadas, su fuente creadora.
Estas Hadas son las que en el nacimiento de los niños, se acercan a sus cunas para concederles dones o maleficios, en virtud de cómo sean estas Hadas buenas o malas, que las hay, y entonces se conocen bajo el nombre de brujas.
En Francia nos encontramos con el Hada Abonda o Abonde, que procura abundancia. En Italia con Aia o Ambriane, Hada que pertenece al grupo de las llamadas Damas Blancas. Sin movernos de Italia, nos tropezamos asimismo con la famosa Befana que trae regalos a los niños por Navidad, fórmula que se repite en Francia con el Hada Arie. En Venecia tenían a la Dona Bruta y en Brescia a la Besola.
En España, en Catalunya, en la reserva forestal del Montseny, existe un lago en el cual, las noches de luna llena, se afirma que salen de sus aguas las Hadas para bailar al claro de luna; hay quien asegura haberlas visto.
Las hadas y su historia
Algunas de estas creencias son tan antiguas como la vida misma: existen crónicas medievales de principios del siglo XII en las que aparecen cuentos que son ejemplo de ellas, y en algunos lugares de las Islas Británicas, el folklore relativo a las hadas es de una riqueza impresionante y hasta cierto punto sigue aún vivo.
El genial dramaturgo ingles William Shakespeare, en su obra Hamlet, sentencia que existe sobre la tierra más cosas de las que alcanza a percibir, la imaginación. Podríamos agregar también, que en un porcentaje alto lo fantástico es invisible a los ojos. La creencia en la existencia de las Hadas, es común a las más diversas culturas, encontrando el origen en los mitos y leyendas de cada una de ellas.
Una de las tantas leyendas, sostiene que las hadas son ángeles caídos o paganos muertos que no han sido suficientemente buenos para entrar en el paraíso, ni tan malos como para entrar en el infierno, quedando obligados a vivir eternamente a mitad de camino.
Otra leyenda cuenta que cierta vez, estaba Eva, a orillas de un río, bañando a sus hijos, cuando escucho que Dios, le hablo. Temerosa, Eva oculto a los hijos que todavía no había bañado, para que Él no los viera. Dios, que todo lo ve, le preguntó si con ella estaban todos sus hijos y Eva mintiendo, respondió que sí. Entonces, Dios le advirtió que aquellos que había ocultado, quedarían ocultos para siempre a los ojos de los hombres y fueron esos niños los que se convirtieron en hadas o Elfos
La ubicación de estos seres elementales, ha sido variable con el correr de los tiempos y las culturas. Para los Irlandeses, alguna vez se ha encontrado en el horizonte y otras bajo sus propios pies, alguna vez en tierras montañosas y otras en una isla mágica en el medio del mar, o debajo del océano.
Para otras culturas se los puede encontrar, en el ambiente natural, en una planta, un árbol, la tierra, un lago, en la brisa, el sol, en el perfume de las flores y todo lo natural que nos rodea. En una palabra, el aire, el agua, la tierra y el fuego son los cuatro elementos que contienen a los Espíritus Elementales.
La creencia en hadas y otros seres mágicos hunde sus raíces en la noche de los tiempos y el recuerdo de ésta creencia persiste en lo mas profundo de psique humana. En toda Europa, el pueblo, y en especial las comunidades rurales, ha conservado una gran riqueza de tradiciones relativas a estos seres que adoptan una gran variedad de formas y que pueden ser buenos o malos, perjudiciales o benéficos, pero a los que en cualquier caso hay que tratarlos con gran prudencia, pues ofenderlos puede ser muy peligroso. Para protegerse de ellos o para ganarse su favor, hay muchos amuletos, gestos, rituales, etc., en los que el pueblo confiaba ciegamente. Y es que la relación entre hadas y humanos es muy compleja y a menudo, de mutua dependencia y regidas por unos parámetros fuera de lo cotidiano, ya que el mundo de las hadas tiene sus propias leyes, muy distintas de las nuestras. Algunas de éstas creencias son tan antiguas como la vida misma: existen crónicas medievales de principios de siglo XII en las que aparecen cuentos que son ejemplo de ellas, y en algunos lugares de las Islas Británicas, el folclore relativo a las hadas es de una riqueza impresionante y hasta cierto punto sigue aún viva.
El Hogar de Las Hadas
El hogar de las hadas es, por supuesto un reino escondido. Su situación se escapa a una localización geográfica, muchas veces se halla en el horizonte, en la silueta de una isla lejana, o bajo nuestro mundo real, en los dominios subterráneos. Ha habido épocas en las que se creía que sí poseía un territorio concreto y físico, aunque móvil.
Los galeses suponían que se lo podía encontrar en el Norte de su país, en las regiones montañosas e inaccesibles, y, tiempo después, en la zona insular oeste, misteriosa y escarpada, de Pembrokeshire. Posteriormente, se ubicará en una isla situada en el canal Irlandés, la cual se decía, era vista sólo por los marinos, pero hubo de desaparecer sin explicación.
Sin dudas, la isla de Hadas más famosa ha sido Avalon, donde fue conducido el Rey Arturo para ser curado de sus heridas por las cuatro hadas más poderosas del Reino.
Los celtas lo llamaron “La Tierra de la Eterna Juventud” o “Tir-na-Ong”, un lugar mítico donde siempre es primavera y los pesares humanos no tienen cabida, allí fue donde se refugiaron los del Reino de Dannan antes de la invasión salvaje de los Milesios.
Los habitantes de los Dominios feéricos se dividen en especies según su hogar natural. Hay grupos que viven en las islas mencionadas, otros en los bosques, en las aguas, etc. Entre estos grupos también se diferencian distintos estilos de vida, ya que algunos viven organizados jerárquicamente como cualquier sociedad (estos son los que residen en las “Colinas Huecas”), y otros son básicamente solitarios e independientes, como los Leprechauns y algunas hadas acuáticas.
Se ha ubicado el Reino de las Hadas en parajes imaginarios o tan lejanos que resultaría imposible verlos, aunque la gran mayoría los ha hecho residentes de ruinas, bosques, y fuentes o cavernas. También existen historias que refieren a él como un Reino Subacuático, totalmente invisible.
Agradezco a Rincón de las hadas por la información aportada.
Cuando se escribe, de cualquier forma acerca de estos seres mágicos, nos aproximamos un poco mas al niño que existe en cada uno de nosotros, cuan maravilloso puede tornarse aquel recorrido en nuestra memoria de aquellos cuentos que nos lleno la imaginación de estos hermosos seres, les invito a compartir esta sensación y de alguna manera olvidarnos por un instante de aquella realidad que obligados nos despierta de nuestros sueños.


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5 Comentarios en “Los Seres Luminosos de Nuestros Cuentos”
hola mi nombre es ana laura zavala cazarez..pues tal vez les interese saber sobre las hadas..es verdad que existen..una vez en el jardin de mi caza..encontre una..tal vez no son como se dice pero si tienen cuerpo de humano nadamas que su piel es como la de las mariposas… tenia alas y cuerpo de humano era verde su cuerpo..era muy temprano cuando desperte..y fuy al jardin me encontre con ese ser maravilloso..desde entonces me dedico a investigar sobre las hadas..busquenlas alas 6:00 de la mañana en tu jardin..entre las hojas…son muy parecidas alas mariposas pero nadams con pies manos y cabeza.
hay diferentes tipos de hadas..como algunas les gusta habitar en los lirios..algotras bajo los pensamientos..cuando estan muy enamoradas…tambien en las azusenas.
se dice que las hadas nunca mueren..solo se desintegran..y asi es como desaparecen…ellas estan aqui por siglos pero cuando cumplen su mision..es cuan ellas desaparecen…hay algunas formas de enbocarlas pero a un no e podido investigar eso..estoy segura que voy a encontrar la respuesta.
Es muy difícil describir la apariencia de un hada. Ellas viven en un mundo paralelo al nuestro y, según cuentan algunas personas que dicen poder notar su presencia, tenemos la certeza de que están en las cosas cotidianas que nos suceden cuando dan una clave misteriosa en nuestros oídos, como una melodía, como un murmullo. Otra forma de percibirlas es cuando recibimos la fuerza de un perfume que se apodera de nosotros, nos envuelve, nos penetra como un halo de fragancia indescriptible.
Estas cualidades comunes al mundo angelical pueden confundirnos y no saber discernir si estamos en la presencia de un ángel o de un hada.
Sólo cuando percibimos sus formas podemos diferenciarlos, dado que los primeros (todo ello, insisto, según algunas personas que dicen estar dotadas de cualidades especiales) adoptan formas leves pero con vestimentas más corpóreas; en el caso de las hadas las visiones de sus ropajes tienen una marcada diferencia: se presentan ataviadas y cubiertas por gasas, muselinas, casi transparentes con colores traslúcidos ocupando espacios fluidos y sus cuerpos gráciles son esbeltos y femeninos con manos alargadas, pies pequeños, torso estilizado, irisados cabellos que caen cubiertos por velos transparentes; algunas de ellas tienen su cabeza cubierta por un sombrero cónico muy parecido al de los magos y como ellos también utilizan varas mágicas con las que producen sus fenómenos.
Podemos creer en los ángeles y en las hadas según nuestra capacidad de aceptación; debido a lo sutil del tema, cuando a una persona le hablan de hadas, en realidad lo que piensa o analiza es la respuesta automática y mental de los cuentos de hadas.
¿Cuales son sus dominios? Por los mitos recibidos a través de las historias contadas a los niños, deducimos que un mundo de amor. Muchas personas desean creer fervientemente en la existencia de las hadas; sobre todo los seres más pequeños que tienen un recuerdo especial de sus sueños.
Las hadas son seres dulces y traviesos. Acostumbran a vivir en los bosques, los ríos de aguas claras y cantarinas, las montañas y en los valles. Pero no hay que confundirlas con sus hermanas las ninfas.
Las hadas son en su mayoría femeninas, aunque también podemos encontrar ejemplares del sexo masculino, aunque en menor cantidad. No hay que confundirlas con el resto de los seres mágicos, del mismo modo que es muy difícil que vivan cerca de las ciudades ya que les molesta mucho el ruido y la contaminación.
Estos seres viven para amar y divertirse, uniéndose con la Naturaleza que es quien les provee de alimento y casi la mitad de su magia.
Les encantan las rosas, el tomillo y los tréboles, y entre sus alimentos favoritos se encuentra la miel , las frutas dulces y la leche que les gusta beber directamente de las ubres de las vacas.
Dicen que las hadas son ángeles que no pudieron volver al Reino de los Cielos. Por ese motivo siempre están dispuestas a ayudar al hombre, y es muy frecuente verlas cerca de los niños, ya que les gusta mucho jugar con ellos.
También dicen que tan sólo ellos y los puros de corazón pueden verlas. Porque al ser puros como ellas, conservan en su corazón, la dulzura y la inocencia.
La creencia en hadas y otros seres mágicos hunde sus raíces en la noche de los tiempos y el recuerdo de esta creencia persiste en lo más profundo de psique humana. En toda Europa, el pueblo, y en especial las comunidades rurales, ha conservado una gran riqueza de tradiciones relativas a estos seres que adoptan una gran variedad de formas y que pueden ser buenos o malos, perjudiciales o benéficos, pero a los que en cualquier caso hay que tratarlos con gran prudencia, pues ofenderlos puede ser muy peligroso. Para protegerse de ellos o para ganarse su favor, hay muchos amuletos, gestos rituales, etc., en los que el pueblo confiaba ciegamente.
Y es que la relación entre hadas y humanos es muy compleja a menudo, de mutua dependencia y regida por unos parámetros fuera de lo cotidiano, ya que el mundo de las hadas tiene sus propias leyes, muy distintas de las nuestras. Algunas de estas creencias son tan antiguas como la vida misma: existen crónicas medievales de principios del siglo XII en las que aparecen cuentos que son ejemplo de ellas, y en algunos lugares de las Islas Británicas, el folklore relativo a las hadas es de una riqueza impresionante y hasta cierto punto sigue aún vivo.
creo que si es verdad lo que ana dice porque yo si creo en las hadas..tengo una en mi cuarto es muy bonita.
pues yo creo que ana tuvo suerte por que no cualquiera puede ver a una hada. yo desearía ver a una para poder contemplarlas pues me imagino que son seres de gran belleza y sabiduria y me gustaria platicar con ellas sobre sus origenes, de donde vienen, cual es su misión y en fin, escuchar todas las cosas que me quieran contar. ellas deben saber mucho acerca de la naturaleza, las plantas medicinales, los anilmales y sobre nosotros los seres humanos. dicen que si tu encuentras un trebol de cuatro hojas si lo llevas contigo, puedes ver a las hadas. tambien las puedes ver a las doce de la noche el dia de san juan y en cada entrada de las estaciones porque ellas son las encargadas de hacer florecer y crecer a las diversas plantas y árboles y en la entrada de cada estación a las doce de la noche, hacen grandes fiestas, bailan con musica muy hermosa y se distinguen por que se ilumina el sitio donde hacen su ceremonia y la gente confunde esta luz con la de la leyenda de los encantos que es parecida a la de las hadas, pues se cuenta que en la misma fecha y a la misma hora se abren los encantos y se puede saber donde hay un tesoro enterrado siguiendo el rastro donde brilla la luz y escarbando en ese lugar se encuentran grandes tesoros. fantasia o realidad, yo creo que todo esto tiene mucho de cierto pues son historias transmitidas por generaciones. de todos modos es algo quer cualquiera quisieramos saber, pero solo pocos tienen la fortuna de presenciar.