Bastante lejos de su obra maestra El Árbol de la Ciencia, el vasco Pío Baroja (1872-1956) muestra en Zalacaín, el Aventurero una prototípica biografía ficticia del no menos tópico héroe de acción. A todas luces, una obra menor de su autor que inexplicablemente es lectura obligatoria en algunos institutos.
Forma parte de la trilogía Tierra Vasca, tras El Mundo es Ansí y Las Inquietudes de Shanti Andía, y nos presenta, en una ambientación puramente rural, a un joven llamado Martín Zalacaín de Urbía, un buscavidas criado, junto a su hermana Ignacia, por su tío abuelo Miguel de Tellagorri, un anciano irónico y adicto a las tabernas. A la muerte de Tellagorri, Martín pone a su hermana Ignacia a disposición de los Ohando, una de las familias más pudientes del lugar, cuyo hijo Carlos es enemigo a muerte de Martín. Empieza la guerra carlista, y Martín y su inseparable amigo Bautista (que termina casándose con Ignacia), toman partido de una u otra forma, aceptando trabajos peligrosos de cualquiera de los dos bandos.
Escrita en 1909, la novela Zalacaín, el Aventurero, es una colección de tópicos y situaciones inverosímiles incluso risibles en ocasiones. Para empezar, Martín Zalacaín, el indiscutible protagonista y supuesto héroe, es el personaje en el que recae la acción y en el que se apoya toda la trama. En ningún momento se siente admiración por él y por su presunta valentía y honorabilidad, dada su flagrante falta de carisma y fuerza necesaria para ello. En este sentido, Baroja cae en darle al relato un tono hagiográfico con el fin de engrandecer a su querido héroe. Sin embargo, la impresión que da es de que se intenta, sin fortuna, en dar otra perspectiva a una historia mil veces vista: un joven que empieza desde la nada y se convierte en un mito gracias a su valentía y coraje.
Entre una absurda predisposición de Martín por buscar el peligro y el riesgo de la manera más forzada posible, tenemos un estilo tosco y simplón por parte de Baroja, que utiliza un narrador en tercera persona. Seguramente el autor era consciente de sus propias limitaciones, así que procura compensarlo con incisos pedantes sobre la mitología griega o la historia universal, comparando a Zalacaín con Ulíses y atrocidades por el estilo. La narración es torpe por lo general, y esto se hace más evidente en los pasajes puramente de acción, donde el lector raramente se entera de algo. A veces la ambientación rural y castiza está bastante lograda, pero pronto Baroja desintegra el espejismo al mostrarse recurrente y autocomplaciente. De hecho, cuando se llega al nudo, que comprende unas rutas arbitrarias (supuestamente aventureras) de Martín y su amigo, da la impresión de que difícilmente se puede desembocar a un desenlace satisfactorio, y eso que estamos hablando de una novela que pretende en todo momento constituir una novela-río.
Por supuesto, el final es efectista y nada creíble, tan caótico y arbitrario como todas las páginas anteriores, forzado a más no poder, dando la triste sensación de que Baroja “se había cansado de escribir”, y termina el relato de la manera más grandilocuente, en una desesperada intención de arrancar empatía en el lector, provocando una falsa emotividad y una espantosa conclusión. Los diálogos son insuperablemente tópicos, y la falta de ideología mostrada en la novela (Zalacaín se muestra neutro ante la guerra carlista), lejos de parecer una virtud, hace más obvia la característica fundamental del relato: se queda a medias en todo, sin lograr una lectura compensatoria para el lector.
Una de esas obras sobrevaloradas en la literatura española, a falta de otras más representativas. Huir de ella es huir del aburrimiento y el hastío literario.
De todas formas, puedes leerla gratis aquí.

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13 Comentarios en “Zalacaín, el Aventurero, Pío Baroja”
No sé quién redactó este texto pero evidentemente desconoce la obra de Baroja. En primer lugar, El mundo es ansí no forma parte de la trilogía Tierra Vasca. La “inverimilitud” y tópicos son una recreación de las historias de héroes como la Odisea o los clásicos como los de Dumas. Antes de criticar hay que informarse, si no se cae en el mayor de los ridículos, como en este caso.
A lo lejos, un clarín guerrero hacía temblar el aire de Roncesvalles.
Así se habían estremecido aquellos montes con el cuerno de Rolando.
Leí ‘Zalacaín, el Aventurero’ con 15 años y después de otros tantos años, lo he vuelto a leer. Y doy fé que no me he muerto de aburrimiento, tal como afirma el “crítico literario”. Es una novela de aventuras muy ágil, dónde el protagonista se enfrenta a situaciones sorprendentes y en la que Baroja describe con exquisitez varios paisajes y situaciones. Un libro que hace volar la imaginación y engancha desde la primera línea. Recomendable
Casualmente he leído esta crítica. Me he quedado alucinada. Este post no me hará releer la obra pero quien escribió el post sí que debería de releerla o reconsiderar sus palabras.
Me he terminado de leer Zalacaín el Aventurero (me lo mandaron en el colegio), y me parece que esta crítica es demasiado fuerte. No creo que la obra sea tan mala como la pinta este crítico. Me han gustado especialmente las descripciones y el personaje de Tellagorri, que me parece el más interesante y redondo. Sin embargo, sí tengo que decir que las figuras femeninas están muy maltratadas, a mi modo de ver. Apenas si se las describe (no sabemos nada del caracter de Linda, ni mucho del aspecto de Rosa, más allá de sus ojos). Aparte de esto, y también con cierta relación al tema mujeres, Zalacaín no me resulta nada simpático, ni mucho menos un héroe, por la forma como se comporta. Me resulta mucho más heroico, por ejemplo, el esforzado Bautista.
Por último, me gustaría decir que quizá hubiera estado bien que el autor hubiese humanizado un poco más a Carlos de Ohando, del que tampoco sabemos su aspecto y al que casi caricaturiza a base de repetir lo de que era violento y fanático.
Por cierto, en la trilogía de Tierra Vasca está “La casa de Aitzgorri”, sino recuerdo mal.
La trilogía de “La Tierra Vasca” está compuesta por: “La Casa de Aizgorri”, “El Mayorazgo de Labraz” y “Zalacaín el Aventurero”. Ni “Las Inquietudes de Shanti Andía” ni “El Mundo es Ansí” pertenecen a esta trilogía. Por otra parte creo que la crítica es excesiva y está muy mal redactada: faltas de ortografía (“Ulíses”), valoraciones muy subjetivas (“…a todas luces una obra menor de Baroja”), giros vulgares (“…forzado a más no poder”). Por otra parte se dice que la narración es torpe, cosa que me parece falsa, puesto que se trata de una narración cautivadora que no aburre en ningún momento al lector. Creo que se trata de una obra mayor de Baroja de hecho la descripción del pueblo de Zaro que realiza en el Capítulo VI de la segunda parte se ha citado como la mejor descripción de Baroja. La novela es interesante y me alegra que sea de lectura obligatoria en algunos institutos pues creo que define muy bien las características de la generación del 98 y sobre todo de la obra barojiana.
Pues los profes lo ponemos de lectura obligatoria porque sintetiza bastante bien parte de la obra barojiana y de la Generación del 98, siendo a la vez de fácil lectura para unas generaciones de jóvenes poco propensos a la lectura. Se pretende que lean obras de autores clásicos de la literatura, pero que a la vez puedan resultarles atractivas, y le aseguro que El árbol de la ciencia no es lo que les interesaría. Esta, en cambio, es una historia de aventuras, con un trasfondo histórico que desconocen y del que aprenden algo, con personajes jóvenes como ellos, cuestiones amorosas, rencillas, odioas, amistad… temas que les llegan, en un lenguaje claro. A la mayoría les suele gustar. Y eso es lo que importa: de nada vale ponerles una obra maestra, pero que les resulte tan inteligible, que nunca más se vuelvan a acercar a la literatura.
Yo he leído la obra de Zalacaín el aventurero y me pareció una mierda. Es toda aburrida.
Creo que críticas de este tipo: “es toda aburrida”, aportan poco o nada a un foro de crítica literaria. ¿Qué te hace pensar que es una mierda? ¿Por qué te resulta aburrida? Ese tipo de opiniones son las que aportan algo.
Por otra parte, vuelvo a insistir en la poca credibilidad de esta crítica: en este caso me refiero al texto de Luisfer, que simplemente critica, pero con tal densidad de errores, que más bien da la impresión de no haber leído nunca la obra o de ser un desencantado lector resentido por no haberla comprendido.
me parece un buen libro.al pricipio parecia un aburrimiento total pero hay que ònerse en el lugar de los personajes que es ademas lo qur intenta pio baroja , que nosotros sintamos lo que esta pasando.seguro que al final de leerlo a todo el mundo le gustara.pero no lo dejeis sin acabarlo. es una pena
ESTO ESTA MUY DURO ESTA MAS MALPARADO HAY QUE PROCURAR BORRAR TODAS ESAS MIERDAS DEL PASADO
Yo me lo acabo de leer ahora y bueno, en mi opinión no es una gran obra y deja mucho que desear. La primera parte es entretenida, va narrando su infancia, como poco a poco va apareciendo el carácter aventurero de Zalacaín… pero en la segunda… a mi personalmente no me ha terminado de atrapar ese libro, no me parece un libro que “enganche”. ¿Cuál es el objetivo del libro? Se alista en las filas carlistas para ganar dinero, con el objetivo de vencer por vencer y ¿ya? ¿Zalacaín es liberal, antiliberal? Al principio dice “¿No somos acaso carlistas?” a su cuñado, y al final cuando le pregunta el general antiliberal cuáles son sus ideologías se limita a decir “En el fondo creo que soy liberal” … Sí que estoy de acuerdo con la crítica en el aspecto de que se queda un poco a medias aunque de todos modos esta crítica a dejado a la novela por los suelos y no es cierto todo lo que dice. Las descripciones las realiza estupendamente y es verdad que deja volar la imaginación pero los conflictos son, digamos algo “sosos”. No es una novela aburrida pero como ya he dicho, deja mucho que desear.
Con respecto a que sea lectura obligada en las escuelas me parece perfecto, acabo de “aventurarme” en el mundo de la literatura y esta novela me ha enamorado, tiene algunas citas fabulosas, de esas que te hacen detener la lectura y reflexionar con una media sonrisa, aparte de ser muy representativa de la generación del 98 como se ha dicho anteriormente.
Me queda una duda con respecto al final, que no entraré en descripciones del mismo para no joderle a nadie la lectura; ¿simbolizan algo la rosa negra, roja y blanca?.Tengo la sensación de que hay algo que no he terminado de asimilar en el final de la obra.
Por cierto para gustos los colores, pero me parece que esta critica destructiva que has hecho de la obra(para nada creo desde luego que sea una obra tan nefasta)refleja el odio que tienes de Baroja, no sé igual eres algún estilo de “Carlos Ohando” y te has frustrado al ver lo mal que os deja a las personas así, no sé, haztelo mirar.
PD: por citar algo negativo, igual en está época se abusaba para mi gusto de las descripciones(aunque algunas son fantásticas), pero no se puede dedicar dos paginas para describir como es una casa, mueble por mueble, azulejo por azulejo…