A todas luces, Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) es uno de los novelistas más infravalorados de la literatura universal. Su influencia en la literatura anglosajona es omnipresente, sin embargo, no ha gozado de la popularidad y de la aceptación que debiera, sobretodo porque se tiende a pensar que El Hombre que fue Jueves es su única novela. Si bien es la más representativa, el conjunto de la obra de Chesterton es tan considerable y llamativo que resula imposible no pasar por alto El Hombre Eterno, Ortodoxia, El Hombre que Sabía Demasiado, o su excelente biografía sobre Charles Dickens.

Mereció los elogios de escritores como Aldous Huxley, Clive Staples Lewis, Martin Amos, Anthony Burgess, Franz Kafka, Orson Welles, José Luis Borges o Gabriel García Márquez, entre otros muchos.
Quizá lo que aleja a Chesterton del público en general es su importante temática religiosa, muy visible por ejemplo en El Hombre Eterno, de claro ámbito teocrático y en concreto católico. Sin embargo, El Hombre que fue Jueves se limita a ser una sátira político-socio-económica. A Chesterton le encantaban las paradojas, y de hecho esta novela es una paradoja en sí.
Contado en clave humor finísimo y brillante, se relatan las andanzas del policía Gabriel Syme, que se infiltra en una red pseudo-terrorista donde todos los cabecillas poseen el nombre de un día de la semana. Gracias a su soltura y su increíble oratoria, entre sarcástica y removedora de la conciencia, se convierte rápidamente en Jueves.
Con un ritmo fluido y un estilo narrativo asombroso, el enjambre de conspiraciones, traiciones y demás elementos de intriga, Gabriel Syme va descubriendo que todos los demás “días” son a su vez infiltrados en el grupo terrorista, todo ello en medio de un pensamiento ambiguo sobre los deseos del pueblo, que se mueve entre la quimera de la anarquía y la resignación ante la arbitrariedad del gobierno.
La novela es muy visual e impactante. Algunas escenas son descritas y creadas con un talento pocas veces visto, ni que decir que tiene un espíritu de innovación arrollador, y más si tenemos en cuenta que fue escrito en 1907. No sólo por lo ya comentado, sino porque al relato, ciertamente un thriller moderno, se le complementa un ambiente onírico y surrealista y unas citas verdaderamente inolvidables, constituyendo una obra indispensable.
Pretende ser una comedia de suspense alegórica, donde todo es un símbolo, incluidos los personajes, los diálogos y los escenarios, de forma que llegamos a un final que bien podría ser de ciencia-ficción, sin perder la dinámica del libro, repleta de metafísica, juegos de palabras, y una profunda observación sobre la vida, a caballo entre la revolución de pensamiento y el optimismo más utópico, que la hace muy agradable de leer.
Imprescindible, para todo tipo de lectores, sea cual sea su forma de pensar, o frecuencia de lectura. Engancha a más no poder, y lo mejor de todo: al terminar el libro, es de obligación quedarse horas dándole vueltas a lo leído, y llegar a conclusiones personales esbozando una sonrisa.


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3 Comentarios en “El Hombre que fue Jueves, G. K. Chesterton”
Quiero afiramr en primer lugar, que cuando alguien mira a la realidad desde la literatura es un genio. en realidad es una gran obra autobiográfica, existencialista. en donde la esencia de la persona no es tanto los problemas materiales, sino su esencia que es la vida, su existencia. Es una novela que revalua la crisis de la época, y revalua tambien la crisis literaria, que es una literatura del sujeto. Expresa lo que pasa en el espíritu de la literatura contemporánea.
..!!
la vdd no me iamo mucho
la atencion el nombre..
solo por un trabajo
que hice en la scuela
pero.. al final
qede impresionadisima
del libro.. muy interesante =)
:D buen libro =)
la verdad uno de los mejores libros q haya leido me encanta la forma en que anrra todos los sucesos :) simplemente recomendable :)