Antes de entrar a hacer consideraciones sobre el argumento y la calidad de esta novela ambientada en la Guerra Civil española y los años inmediatamente anteriores al alzamiento, advertiré al lector de que se trata de una obra muy ambiciosa.

Su autor, Manuel Maristany, aprovecha los acontecimientos históricos de la España de los años 1933 a 1939 para que el lector se apasione con los avatares sufridos durante ese período por la familia de Montcada, introduciendo como una de sus bazas más importantes el elemento romántico. Lo consigue durante buena parte de la novela. El problema es que la novela tiene más de mil páginas, y muy buena tiene que ser una obra tan extensa para conseguir que el interés del lector no decaiga en ningún momento, para mantener el pulso de la narración, para evitar que, en definitiva, la lectura termine haciéndose tediosa o el lector tenga la sensación de que hay algo en ella que sobra.
La novela comienza con un ritmo tranquilo, introduciéndonos a los miembros de la familia de Montcada, perteneciente a la aristocracia catalana, que serán los protagonistas indiscutibles de la narración, especialmente Javier y Blanca, y para presentarnos también a sus enemigos, los que ya antes del estallido de la guerra manifestaban su inquina hacia la acomodada familia que habitaba el castillo de Requesens. Cuando se inicie la contienda, éstos combatirán, evidentemente, en el bando opuesto, el de los republicanos. Uno de ellos será el Segador, llamado a ser uno de los protagonistas de la guerra al frente de las milicias de campesinos, y cuyo destino se encuentra fatalmente unido al de Javier de Montcada.
Poco a poco el ritmo de la novela va creciendo, al compás de los turbulentos acontecimientos que precedieron al alzamiento, y concretamente los sucedidos en Barcelona, ya que la familia protagonista, como hemos dicho, es de origen catalán, así que buena parte de los escenarios de la misma se sitúa en Cataluña.
Comienzan los combates, y la novela mantiene esa tensión y ese ritmo creciente. Se lee con facilidad y realmente tiene momentos de calidad.
Por otra parte, tiene cierto interés el hecho de que los protagonistas principales de la novela estén combatiendo del lado de los nacionales, a diferencia de la mayoría de las novelas ambientadas en la Guerra Civil. Desde este punto de vista, refleja bastante bien la diferencia de ideas y planteamientos políticos y sociales de los pertenecientes a uno y otro bando, sin caer en un maniqueísmo fácil, aunque esto no sea siempre del todo posible cuando la narración se ambienta en un acontecimiento como el de nuestra cruenta Guerra Civil y el autor, por su edad, a pesar de ser un niño cuando estalló el conflicto (nació en Barcelona, en 1930), tuvo que verse profundamente afectado por la guerra y post-guerra, por lo que pedirle una imparcialidad absoluta sería casi una ingenuidad. Como en muchas otras novelas ambientadas en la Guerra Civil española, al final se acaba identificando, más o menos directamente, a buenos y malos con los integrantes de uno u otro bando. Pero vuelvo a decir, en este sentido, no es tan descarada como muchas otras novelas que abordan este tema.
Cuando ya hemos avanzado bastante en la lectura de la novela, aparece otro de los personajes fundamentales, que da título a la obra, la enfermera de Brunete, que no es otra que la Duquesa de Simancas. No desvelaré más de la trama, porque no merecería la pena tragarse casi mil páginas sabiendo ya lo que va a pasar con sus protagonistas, y especialmente con la enfermera. Lo que sí diré es que precisamente cuando aparece la enfermera de Brunete es cuando, a mi juicio, la novela pierde fuerza, pierde calidad, incluso me atrevería a decir que el romanticismo que late en toda la novela llega a resultar por momentos empalagoso, y uno piensa si la novela que está leyendo es la misma que empezó con tanta garra cuatrocientas páginas antes. Afortunadamente el último tramo de la narración recupera parte de su ritmo inicial, de su calidad, y en general no deja una mala sensación. Pero sinceramente, creo que compararla con El doctor Zhivago de Borís Pasternak resulta excesivo.


Añadir a Del.Icio.Us



8 Comentarios en “La enfermera de Brunete, Manuel Maristany.”
Totalmente de acuerdo con todo el análisis, especialmente con el momento exacto en que la novela pierde fuerza y pasa a ser poco menos que un folletín, afortunadamente el giro final de los acontecimientos mejora la sensación de tedio que el romance causa al lector.
En lo único que no estoy de acuerdo es en que no se cae en el maniqueísmo fácil, precisamente la novela es totalmente maniquea, todos los ricos son buenísimos y hasta casi el final no se demuestra ninguna comprensión hacia los motivos del otro bando, al que en todo momento pinta como despiadado y sanguinario, como si en una guerra los desmanes no se produjeran siempre a ambos lados de las barricadas. Es mi mayor crítica a una novela de la que yo pensé exactamente lo mismo, que pretender compararla con El doctor Zhivago es una gran exageración.
Me ha encantado el libro. Una gran novela perfectamente estructurada. La lástima es que sea tan corta por que lo pasé de maravilla leyéndola. No estoy de acuerdo en que pierda fuerza por la mitad. Es mas, creo que es a partir de la entrada de la enfermera donde se empieza a ver como los personajes van cambiando sus ideas y comportamientos para terminar con un final francamente bueno. Una gozada
me ha parecido de lo mas blando y poco realista que he leido sobre la guerra civil española, las guerras son crueles, desgarradoras para todos, todos son malos y buenos, no es en absoluto creible lo que cuenta, los ricos viven como en otra España, con lujos, preocupaciones insignificantes, solo alguna pincelada de la guerra que establa azotando a toda España de norte a sur. La historia de amor en ese contexto no tiene razón de ser. Muy cursi.
La novela es simplista, con dialogos superficiales y artificiales, con situaciones previsibles, tendenciosa, personajes que no se sostienen …un folletin mal escrito que aburre y desagrada ,lleno de lugares comunes y topicos. Amen de presentar la vida en la España nacional como si fuera una fiesta : bares llenos, restaurantes de lujo,vinos gran reserva… eso cuando en este pais hubo hambre hasta la decada de los 40… sin palabras. Absolutamente no recomendable,porque aparte de todo, es un mal libro, mal traido y mal escrito.
Bueno ya veo que los comentarios sobre la novela son dispares unos de otros, me acaban de regalar el libro y entre lo gordo que es y algun comentario de estos ya me desanimo a empezarlo, me decidire algun dia a leerlo y ya os dejare mis comentarios y si me gusta o no, aunque voy a tener lectura para rato creo, saludos para todos.
yo llevo poco libro leido hasta ahora me gusta pero desde luego creo qu este hombre un poco tendencioso si que es aunque yo no vivi esa epoca y quiza todo estuviera tan supercrispado como este hombre lo retrata. De todas maneras me parece que el ve como necesario enter comillas el levantamiento militarlo cual me parece un poco fuerte
Es una de las peores novelas escritas en los últimos años y en cualquier lengua. Digna de la bazofia que publica la editorial Planeta (Zafón, etc.). Quien haya trabajado allí sabrá cómo funcionan las cosas y de qué hablo.
La Enfermera de Brunete ha sido uno de los mejores libros que he leído este año; leo entre 35 y 40 libros al año y este ha sido de los más entretenidos y bien escritos. Felicidades al autor