Libros digitales, Literatura

El Principito de Saint-Exupéry

Inma Manzanares
08:00h Viernes, 21 de diciembre de 2007
13

Un libro para niños…

Esa es la etiqueta que se le ha puesto al Principito. Tendríamos que preguntarnos si realmente es ‘un libro para niños’ y más aun, ‘¿qué es un libro para niños?’ o ‘¿dónde empieza el limite que señala que un libro sea para niños o para adultos?’

Si es un libro para niños porque el protagonista es un niño, podría ser, pero para quienes nos gusta la lectura, no creo que sea el elemento clasificador definitivo, hemos leído montones de libros con protagonistas infantiles, que para nada eran ‘digeribles’ para un niño.

El PrincipitoDecir que tiene ‘dibujos’ tampoco vale, los dibujos no son exclusivos de libros de niños, no es necesario ni explicarlo.

Ah, podría decir alguno, pero el mismo autor, en el prólogo nos dice que es un libro para niños. Sin embargo, los que hemos leído el libro sabemos que, probablemente, sea otro de los mensajes subliminales que contiene, los que no lo han leído, lo van a saber en cuanto lo hagan.

En mi opinión, el Principito es otro más de esos libros que viven bajo la denominación de ‘libros infantiles’ (por mencionar a otros compañeros del mismo lote: Alicia en el País de las Maravillas, Alicia a través del Espejo o Los viajes de Gulliver, entre muchos más) y que, en realidad, gustan a los niños, pero que también gustan a los adultos. Es más, si lo leemos, en diferentes épocas de nuestras vidas, lo que veamos en ellos, será también diferente.

Cuando leemos el cuento a los niños más pequeños, probablemente, no entiendan mucho del mensaje filosófico que guarda, pero les va a encantar el mismo Principito, y la rosa y el viaje por las estrellas y el encuentro con el zorro (no sé si les gustará tanto la sibilante serpiente, pero hay para todos los gustos).

No obstante, es a partir de la adolescencia cuando empezamos a vislumbrar qué significa el Principito, cuál es su mensaje o sus mensajes, porque esta novelita es una de esas obras de las que se puede decir que hay tantas lecturas como lectores.

Pero, ¿qué pasa en el Principito? Saint-Exupéry nos cuenta qué le pasó una vez que se perdió en el desierto del Sahara. Su avión había quedado averiado y él intentaba arreglarlo cuando de la nada apareció un jovencito, pidiéndole que le dibujara un cordero, un cordero que no pareciera enfermo, ni que fuera un carnero, él sólo quería tener el dibujo de un cordero. Se inicia entonces una amistad algo singular.

El jovencito resultará ser el Principe del asteroide B612, señor de tres volcanes (uno de ellos extinguido) y de una rosa (o ¿son los tres volcanes y la rosa los señores del principito?). El principito salió un día de su asteroide (tras dejar bien limpios sus volcanes y bien protegida su rosa), un poco huyendo de las exigencias de su flor, un poco con ganas de conocer el por qué de muchas cosas, el por qué de sí mismo. Y esta búsqueda, este ir y venir de un asteroide a otro, se lo irá contando a su amigo el aviador Saint-Exupéry.

En boca del Principito irán apareciendo descripciones que, si bien suceden en asteroides lejanísimos del Planeta Tierra, parecen describir maravillosamente bien el comportamiento ridículo y estúpido de algunas situaciones y de algunos personajes terrícolas.

El principe busca algo que no sabe muy bien qué es y que, en realidad, es él mismo. Porque ese es uno de los temas primordiales de este librito: el viaje como autoreconocimiento, como búsqueda del propio yo, pero también habla de la amistad, de la vida, del amor.

Y no quiero dejar a un lado un tema que preocupa algo en el Principito, aunque sea de forma rápida, me refiero al suicidio, porque el niño se deja morder por la vibora para volver a su planeta, o para huir de éste. Hay quien dice que Saint-Exupéry hace, de alguna manera, un elogio al suicidio. Pero, leamos bien, el Principito no espera el final de su vida tras la picadura, el Principito espera regresar a su estrella, para contemplar la flor que dejó allí, esperándolo. Su flor, su rosa, de la que él es responsable único y absoluto y sin él, ella no puede vivir, por esto, necesita volver junto a ella, por esto se deja picar por la serpiente.

Esperemos que el cordero no se haya querido comer a la flor, que se haya conformado con los baobabs. Seguramente, el principito le cuente una y otra vez a su rosa qué ha visto en sus viajes y ambos se rían de cuán extraños son los que viven fuera del asteroide B612.

El principito cerrará los ojos, mirará con el corazón y recordará que lo esencial es invisible para los ojos.

Enlaces

http://www.franciscorobles.com.ar/libros/principito/pag00.htm

http://ar.geocities.com/lasendainfinita1/principito/principito.html

http://www.petit-prince.at/index.htm

http://www.odaha.com/littleprince.php?f=ElPrincipito

http://elprincipito.50webs.org/

Nota: a pesar de que en estas direcciones puedes encontrar la obra online, no hay nada mejor que leerlo en formato libro, disfrutando de las ilustraciones del autor.

Comentarios (13)

  • Ana
    18:24 22 enero 2008

    Estoy plenamente de acuerdo contigo: “El Principito” no es un relato para la infancia sino una historia para todas las etapas de la vida. Cada uno de los planetas que el Principito visita es un tipo de ser humano o más bien una faceta distinta de la compleja naturaleza humana. Con él aprendemos lo que de verdad es valioso, lo que es aparente, lo que es importante y lo que parece importante pero sólo es urgente.
    Con su rosa nos adentramos en la experiencia de una relación amorosa singular. Pero también podemos ver en esa experiencia otros muchos significados, según sea el momento de nuestra vida en que leamos este texto.
    Yo lo he leído muchísimas veces desde mi adolescencia y ya puedo decir que “peino canas”, pero en cada lectura no deja de enseñarme algo.
    La recomiendo por lo tanto para todos, en todo momento.

  • melina
    01:16 23 enero 2008

    Es interesante ponernos a pensar por que la cultura descalifica a los “libros infantiles”, ya que la literatura infantil no es ni tan ingenua ni inocente y vaya si tiene intenciones……. un ej. Maria Elena Walsh

  • Inma
    14:05 23 enero 2008

    Efectivamente, María Elena Walsh es un claro ejemplo de que los libros infantiles no son tan ingenuos como parecen, y me viene a la mente aquello del coronel que pinchaba las tostadas con un alfiler, cuando lo invitaron a tomar el té.
    Y lo dejo como un simple anticipo, porque, estamos preparando un artículo sobre la obra literaria de esta escritora.

  • eliana
    23:29 10 agosto 2008

    bueno..
    la verdad q el libro no me gusto x q no lo entiendo..
    ensima hay preguntas q no estan en el libro jajajaja
    listo bss

  • alex
    22:12 31 enero 2009

    es super genial me gusto mucho

  • jina
    02:30 11 abril 2009

    Es uno de los libro más tiernos que he leído y porsupuesto que este clásico de la literatura no es solo para niños, es para todas las edades, además de las diversas enseñanzas que se dan a lo largo de la historia. Es muy recomendable. ¡Grande Saint-Exupéry!

  • aldana
    22:52 2 agosto 2010

    yo mucho no lo entendii

    pero esta buuenoo pero igual lo temgo qe leer xqe me lo mandaron en la escuela y tengo qe aser un resumen!

  • Martu99
    00:18 11 agosto 2010

    es una porque no se como leerlo donde tengo que ir para poder leer el libro no es que o sepa lee pero no se donde apretar para entrar a verlo y leerlo porfa díganme gracias!!!!

  • PP"
    19:45 5 octubre 2010

    Fabuloso ! Me encanto el libro ! Es cierto lo que dice las personas adultaas ! Es muy tierno todo, el principito, el zorro , TODO !
    GRACIAS SAINT-EXUPÈRY ( :

  • CaroAn
    18:02 18 julio 2011

    yo lo tuve que leer en sexto grado y bueno me fue un poco difícil entenderlo pero al final me di cuenta es un libro muy tierno, emocionante Me encanta!
    Gracias

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