Literatura, Otros

El dominio de la muerte en Reinos de Eielson

muerte hasta en el objeto evocado
Por Gonzalo Valdivia, en 29 de Julio de 2008

El poemario Reinos (1944) de Jorge Eduardo Eielson está plagado de muerte del comienzo al final, indica el título el reinado de la muerte, que brinda una atmósfera de oprobio, desventura, tristeza y desesperanza que impregna la voz del yo poético. Esta muerte llega al terreno de lo cotidiano con la inclusión de elementos domésticos y un tono coloquial.

Eielson como artista plástico que fue tuvo fijación en lo visual, aglomera imágenes en torno a la muerte que se recrean pronto en la mente del lector. La muerte en Reinos, está vinculada al invierno; a su comienzo y a su final. El primer poema “Reino Primero” habla del invierno en su epígrafe: “En el invierno son las lágrimas / del hombre más altas y sonoras.” La muerte repercute en una atmósfera de frío y tristeza. La altitud de las lágrimas connotan la importancia de los seres evocados, actualizados muertos. El lamento de la voz poética será un tránsito hacia el morir, un acompasamiento para la muerte. La forma de estar entonado con una muerte que es absoluta.

A Eielson le interesa el cese de movimiento molecular en la muerte como cese de movimiento físico; aquí la amada es “polvo sombrío”, su ser se diluye en la nada, en un polvo que actualiza la muerte como oscuridad, en contraste la luz es posibilidad de amor débil, el recuerdo es “un cielo puro y lejano”, una evocación de luz tenue. Reinos es un poemario de voces, seres y evocaciones de objetos muertos o por morir.

La ceniza es elemento esencial de la muerte, aparece por primera vez en “Parque para un hombre dormido”: “Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo”; pensar es morir para el poeta. La actividad de evocación es dolorosa: “Palomas y níveas gradas húndense en mi memoria, / Y ante mi cabeza de sangre pensando”.

El hombre piensa los elementos cotidianos del parque para que luego se desvanezcan. El rasgo más distintivo del ser humano es su cara, sus facciones o su cráneo. Esta cabeza sangra al pensar, porque todos sus recuerdos pertenecen a la muerte que domina la atmósfera del poema y la voz del yo poético. Esta voz se diluye en la muerte hasta considerarse un cráneo de ceniza, o una cabeza que vagamente conserva su ser. Por ello, la voz de los poemas se oye en un tránsito a su anulación, denota conciencia de estar en este proceso de aniquilamiento de su ser.



En “Reina de Cenizas”, la ceniza tiene carácter material, es el elemento de la amada evocada, ahora irreconocible en el montón de ceniza al que accede el yo poético, que reconoce el dominio de la muerte: “Ceniza que gobierna, ataúd abierto y profanado.” El encuentro es necrofílico, el amor no es pleno con la muerte, es un vago recuerdo, una constatación del aniquilamiento del ser de la amada, por la corrupción de su materia.

La dicha del amor es imposible en la evocación, ya que la conciencia del yo se rinde ante los estragos de la muerte en su amada: “¿Qué antigua dicha, bajo tu enjoyado seno, / Bajo la imperial ceniza, alumbra?” La ceniza se entrona al borrar el ser de la informe amada, se hace imperial, porque impera la muerte.

En “Los Jóvenes sabios en invierno”, la actividad intelectual muere, fundida en la ceniza, hasta sus accesorios pierden la forma,  la vela se diluye en su consumación: “Sería ceniza / De gloria la dulce bujía en las noches”. La muerte para Eielson tiene la virtud de aniquilar aun las cosas intangibles como el estudio y la creación poética representados en la metonimia de la bujía.
En “Oda al invierno”, la luz que genera el invierno está hecha de ceniza: “El invierno lava tumbas de monarcas / Y mendigos, y corona el áureo y viejo otoño”. La muerte es igualadora cuando el invierno lava tumbas de monarcas y de mendigos. El dominio de la muerte se impone a las jerarquías sociales. Lava o purifica porque congela, refresca con su frío mortal.

La luz del invierno trae muerte para Eielson, refleja la quietud y estatismo de la muerte. Como los restos óseos de las aves: “esqueletos santos de palomas / En el bosque.”

Estos huesos mantienen su ser por el congelamiento, pero transitan a su deformación en la ceniza, a la pérdida de su ser. La santidad está en la conservación de la forma, en la estructura o esqueleto de los otrora seres vivos. Las palomas son seres inocuos, de santos por representar la paz, que aquí connota la quietud de la muerte. Hay espiritualidad de la muerte, cuando la voz del yo poético, no se deja abatir demasiado ante la constatación de la corrupción de los cuerpos, o en última instancia constata que esta corrupción se ha detenido, al llegar el cuerpo de los seres a ceniza.

En “Esposa sepultada”, la duda sobre la aniquilación del ser vela una muy débil esperanza en la recuperación del ser de la difunta. El yo poético se pregunta desgarrado:“Yo no sé, señora mía, luto de mi amor, / Si eres tú la que reinas sobre tanta ceniza, O si es sólo tu sombra, tu velo de novia en el aire”, El yo poético no se atreve a confesar su creencia en la vida de ultratumba. La muerte hace luto al amor, un estado de tristeza. La sombra podría recuperar vagamente la forma de la amada del  momento de la boda, del que solo se configura el velo de la novia en la memoria del yo poético.

En “Príncipe del olvido”, la ceniza es residuo del agua: “Lagos aéreos pasan ante mí, batiendo sus cenizas.” Hasta el agua, que implica movimiento es abatida por la muerte. El agua vuelta ceniza, no refleja ni sirve de medio de evocación para la conciencia del yo poético. Estos lagos han perdido su ser, su claridad, son oscuros como la ceniza.

En “La tumba de Ravel” el piano se vuelve ataúd del compositor “Sentado, hiciste tu tumba en un piano fantasma”, por la forma de cajón, aún el fantasma se sume en la muerte porque está inmóvil en un piano. La muerte en el poemario afecta a las entidades espirituales.
El piano se halla en camino a la descomposición por acción de la polilla “Al fondo del piano, de augusta polilla”, además el artista ejecuta su obra sentado con poco movimiento de su cuerpo, sólo de sus dedos. La muerte domina sobre las genialidades y el arte.

Los ciervos son frágiles como la vida, en “Reino primero” aparece un ciervo irreal enérgico “En la fronda maldita que un ciervo estremece” La existencia de este ciervo es más débil por su composición de vidrio. El ciervo tiene posibilidades espirituales en el poema “El cielo” donde los ciervos llenan el cielo por ser etéreos y los vincula a los sueños: “A ese cielo de ciervos donde vive lo soñado.” Los sueños recuerdan lo vivido, son posibilidad de vida. Estos animales son luminosos “Cuyas astas son todo lo que hay como una luz dorada.” Aquí los rayos del sol se asemejan a las astas de los ciervos. En un “ciervo otra vez herido” se narra la agonía de este animal en un bosque nevado, la muerte suena: “Su cuello palpitante es el zumbido”, no hay melodía solo ruidos. Eielson reconoce la hermosura del bosque, del ciervo, pero lamenta que la muerte acabe con la belleza del ciervo. La belleza es débil en este poemario, es frágil como el ciervo.

Conclusión: La muerte domina el poemario Reinos, está presente como agonía, decadencia, descomposición, transformación en ceniza o polvo y evocación dolorosa y frustrada del objeto, al que solo se recrea muerto, agonizante o descompuesto.

El amor es solo una constatación de la muerte y más aun de la perdida del ser del sujeto evocado. Cuando se evoca un objeto, se hará patente su desgaste, la deformación y perdida de la calidad de las cosas. El abandono traerá polvo a los bienes materiales y convertirá en ceniza a los seres humanos.

La agonía del yo poético se expresa en su pesimismo, en su fracaso por evocar algo placentero, en su falta de paz al acercarse a la naturaleza. En su identificación del invierno con la muerte. Finalmente el desconsuelo, el escepticismo y la duda sobre la vida ultraterrena agravan el ánimo del yo poético.

Comentar | Trackback
Entradas Relacionadas

Comentarios de “El dominio de la muerte en Reinos de Eielson”

Aun no se han realizado comentarios.

Deja tu comentario

 

 

 


 

Previsualización del Comentario

  

 

Secciones

Canales

Sindicación

Añade este blog a tu lector de feeds

¿Qué es un lector de feeds?

Correo Electrónico:

Red de Blogs SmallSquid

Blogs Asociados a la Red SmallSquid

Enlaces de Interés

  • Lily Escudero: sabe tengo 10 perros y de...
  • Kathy Benites: Mi punto de vista es el...
  • rocio: me gustaria saber como lo puedo...
  • Francisco: Buen articulo… pero mi voto para...
  • yolanda: a mi me parece q el...
  • luna rodriguez: el cuento de la luz es...
  • marcelo: necesito saber si hay algunba pagina...
  • roy: a mi en lo personal me...
  • yesca: Gracias por la información. El enlace...
  • yesca: a mi tambien me encantaría poder...
  • rocio (4)
  • Daniel (2)
  • JOSE CRUZ (2)
  • MFLI (2)
  • LILIAN PAIZ CHAVEZ (2)
  • pequeña (2)
  • anonimo (2)
  • Alejandra (2)
  • Rodrigo (2)
  • yesca (2)

© Copyright 2008, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio
Cerrar
Envíalo
Powered by ShareThis