Las doce en el reloj de Jorge Guillén
Jorge Guillén (1893-1984) poeta español de la generación del 27, sobresalió por su tono cerebral, su carácter contemplativo de la belleza natural, la sensación de estática que plasma en sus poemas como Las doce en el reloj, un momento de plenitud del sol sobre el firmamento, donde la sombra es anulada y la forma de los objetos pasa a develarse. Guillén tuvo optimismo en el género humano, veía la civilidad como proyecto viable, también sentía que su obra se detenía en la contemplación.
Se siente pleno en este poema cuando ve todo ordenado y realizado, el ave y la flor, elementos naturales, se actualizan en la poesía. Guillén busca extender su mensaje de contemplación a todas las personas, quiere comunicar pero también compartir, es parte del sueño de la vanguardia de querer expandir la literatura por todo el mundo como lenguaje universal, como conjunto de valores que rescaten al género humano de un estado inerte de conciencia.
El esplendor del sol: En la naturaleza el cénit representa la cumbre de la luminosidad del sol, es el astro rey en toda su grandeza alumbrando en forma pareja la superficie terrestre. Este orden cósmico es apreciado en el escenario cotidiano, al ver la paz de los parques, jardines, al ver a los seres de la naturaleza en un armónico regocijo como el ave que canta para la flor es este poema. El poeta se siente pleno en esta contemplación, su invitación a ella no es a la inacción sino a aprehender el absoluto.
Jorge Guillén fue el poeta contemplativo de la generación del 27, recupera el gozo por la belleza de la naturaleza. Guillén actualiza el esplendor de la creación, a las doce del mediodía todo está iluminado y completo, no falta nada en la tierra, sólo admirar el panorama que se entrega al hombre. El poeta es el pequeño dios de su creación artística, que en el ejemplo de la perfección de la naturaleza puede imitar el equilibrio del cosmos o extrapolar sus leyes de orden y mantenimiento espontáneos.
El optimismo de este verso se refleja en el deseo de irradiar el goce que el siente al resto de la humanidad, este poema de Guillén podría tomarse como un pequeño manifiesto de un movimiento que impulse la contemplación como práctica para la vida del hombre. El cree que la humanidad puede compartir el goce estético, que puede equilibrar sus emociones, compensarlas y modelarlas con el ejemplo de la creación. Su visión es conciliadora, cerebral pero no deja de ser una vía contra el caos.

El equilibrio: No es sólo de oriente la búsqueda de integración con la naturaleza, en Europa tenemos casos como Guillén que dan a su yo poético un rol de observador activo de la maravilla del mundo y la creación. Guillén siente que ha equilibrado su poesía entre el nivel de la descripción y la narración de la quietud. No hay sobresaltos en su composición, todo orden simboliza calma y disposición a contemplar.
La vida está en equilibrio en el poema, la del sujeto cognoscente de la naturaleza y la de los seres animales y vegetales que contempla. Por su optimismo puede rescatar la gloria de la visión natural, algo que muchos poetas nuevos pierden por su tendencia a la narración fúnebre, amarga y discursiva. En el aspecto formal del poema todo está depurado, no hay redundancia que sature ni entorpezca el curso del mismo. Ser optimista le permite captar el ser del espacio natural en que se mueve.
No se puede desmerecer a Guillén por su calma, su cierta pasividad de observador deleitado en el espectáculo de la vida, ni por su laboriosa racionalización de lo evidente y vital; hay que reconocer que a los nuevos poetas, les enseña a ser cerebrales, a agotar los recursos de la retórica para conseguir un poema balanceado e integrado en sus partes. Guillén maximiza la mínima vivencia, no la desperdicia, ni la deja pasar, el hecho cotidiano puede hacerse único en su contemplación.
La plenitud: Guillén se recrea en la vista de la naturaleza, invita al lector a hacer un alto en sus preocupaciones cotidianas para renovarse y experimentar la contemplación del mundo desde una racionalización de su posición en el espacio natural, como parte de ella. Se siente pleno y completo, ha visto caer la luz bañando las hojas de los álamos, no ha perdido tiempo en su quietud, pues se ha deleitado y revitalizado como ser individual que a la vez es parte de la entelequia del cosmos.
La contemplación y la aprehensión de la belleza de la naturaleza exigen hacer un alto en el tren de la vida agitada ordinaria. No hay exclusión a ninguna persona a disfrutar de este placer gratuito y gratificante; recordemos que Guillén busca compartir su arte con sus semejantes por el optimismo que tiene en el género humano. La invitación esta hecha para renovarse a esta hora de descanso, en este breve cese de las actividades ordinarias, es un parar para respirar y volver pleno.
La espiritualidad de la obra de Guillén lo lleva a una contemplación que busca irradiar al hombre por generosidad. Esta contemplando como poeta y como hombre para hacer partícipe de esta experiencia aún al hombre común que no esté versado en poesía. Se siente pleno porque entiende su rol en el cosmos, hace de su experiencia un arquetipo de la contemplación que puede surgir de forma espontánea, sólo por reflejo de la condición humana, como un acto vital renovador.
Conclusión: Guillén hace de la hora de descanso, el momento ideal para la contemplación, el alto del trabajo o el estudio al mediodía permite apreciar la luz que baña los objetos de la realidad y deleitarse con mayor razón aún en los objetos naturales que comparten la vida con el observador que contempla, así el yo poético ligado a la vida que le rodea toma aire para renovar su espíritu y su ser en un proceso que puede repetir infinidad de veces con sólo proponérselo.
El estilo racional y cerebral de Guillén permite que el hombre común, sin bagaje literario pueda recrearse en esta contemplación, hacer un alto y sentirse parte de una totalidad tomada como entelequia, que lo invita a compartir el impulso vital como acto de renovación, basado en el optimismo y el altruísmo.
Fotos:
“20070418klplyllic_144.Ies” de kalipedia.com
“c2%20Jorge%20Guillen” de ficus.pntic.mec.es
“Jorguillendibu” de revistaperito.com
“jorge_guillen” de img.papelenblanco.com


Me recomendaron leer Hojas de Rutas de Jorge Bucay y no lo encuentro, cual es el seguimiento?, me gusta mucho leer y esta pagina esta super. Saludos