Más que una historia divertida: El asombroso viaje de Pomponio Flato
Hace poco me recomendaron un libro que al oírlo por primera vez me sonó como sacado de un relato histórico: El asombroso viaje de Pomponio Flato. Al ver la portada no pude evitar reírme ya que me recordó a una de las imágenes del cómico Mel Brooks vestido de romano en La Loca Historia del mundo. Leyendo la sinopsis del libro y sus primeros capítulos me di cuenta que, al igual que Brooks, Eduardo Mendoza, autor de “El asombroso viaje de Pomponio Flato” escribió esta obra también con el afán de sacarnos una carcajada. Para aquellos que –como el que escribe- no ha oído hablar mucho de este autor, aquí les va una pequeña reseña de su vida para luego entrar de lleno a comentar su última obra.

Foto: Actualidad Literatura
Eduardo Mendoza nació en la ciudad de Barcelona en 1943, hijo de un fiscal y un ama de casa. Desde 1960 y durante cinco años más, estudió derecho. Entre 1973 y 1982 vivió en Nueva York, a donde se desplazó para trabajar como intérprete de la ONU. Mantuvo una intensa relación con novelistas como Juan Benet o Juan García Hortelano, así como con el poeta Pere Gimferrer (editor de muchas de sus obras en España) y, por supuesto, con su vecino, Félix de Azúa, otro conocido escritor español.
En 1975 apareció su primera novela y la que lo lanzaría a la fama, “La verdad sobre el caso Savolta”, en la que se puede observar la capacidad del autor de utilizar hábilmente diferentes discursos y estilos narrativos. La novela es considerada por muchos como la precursora del cambio que daría la sociedad española y, a su vez, también como la primera novela de la transición democrática. Narra con maestría el panorama de las luchas sindicales de principios del siglo XX, mostrando la realidad social, cultural y económica de la Barcelona de la época. Apenas unos meses después de su publicación muere el dictador Francisco Franco y un año más tarde, Mendoza recibe el Premio de la Crítica.
Dentro de la obra de Mendoza, cabe destacar la saga protagonizada por un personaje peculiar: Ceferino, una suerte de detective encerrado en un manicomio. La primera de sus novelas, “El misterio de la cripta embrujada” (1979) es una parodia con momentos hilarantes que mezcla rasgos de la novela negra con el relato gótico. La segunda novela de la saga es “El laberinto de las aceitunas”, que aparece en 1982 y en el que el autor demuestra su solidez como parodista y se consolida como uno de los autores con más éxito de ventas. Cierra la saga detectivesca con La aventura del tocador de señoras, publicada en enero de 2001. Ha ganado el Premio de la Fundación Lara o el Premio de la Crítica entre otros.

Foto: Leyendo a la sombra
Probablemente, su novela más aplaudida sea “La ciudad de los prodigios” (1986), en la que se muestra la evolución social y urbana de la ciudad de Barcelona entre las dos exposiciones universales de 1888 y 1929. En 1999 esta novela fue adaptada al cine por Mario Camus y protagonizada por Emma Suárez y Olivier Martínez. En el periódico El País aparecieron dos novelas suyas por entregas, “Sin noticias de Gurb” (1990) y “El último trayecto de Horacio Dos” (que aparece en 2001 aunque fue editada por Seix Barral en 2002). En 1990 se estrena en Barcelona Restauración, que él mismo traduciría con posterioridad al castellano.
Podemos decir entonces que estamos ante un escritor de larga y sólida trayectoria que en esta oportunidad nos ofrece con “El asombroso viaje de Pomponio Flato” un libro relajado en comparación de sus anteriores novelas. El argumento gira en torno a Pomponio Flato, un équite romano, que viaja por los confines civilizados del imperio tratando de encontrar una fuente de propiedades milagrosas. Enfermo y empobrecido, su vagar aventurero lo lleva a la aldea de Nazaret en la provincia de Judea, donde se va a ajusticiar al carpintero del pueblo por la muerte de un rico comerciante. Sin comerlo ni beberlo, Pomponio es contratado por el enigmático hijo del carpintero de nombre Jesús, para que demuestre la inocencia de su padre y, de este modo, el bueno de Pomponio se verá investigando las circunstancias del crimen. Como adelanto podemos mencionar que aparecen en la historia Maria, José y Jesús e incluso el temerario y mítico Ben Hur, descrito por Mendoza de una forma particular, claro está.
Con esta novela, Eduardo Mendoza nos muestra a un autor más ligero e ingenioso, capaz de ofrecer una historia divertida, con personajes irreverentes y muy bien ambientada –documentada correctamente de acuerdo a la historia- en el siglo I d. C. En varias paginas web podemos leer que se ha comparado a esta obra con El Quijote ya que, como hizo la obra de Cervantes en su momento con las novelas de caballería, en El asombroso viaje de Pomponio Flato subyace una crítica hacia cierta literatura histórica de consumo masivo, que se vale de técnicas literarias consideradas fáciles y previsibles de la que El Código Da Vinci sería algo así como su máximo exponente.

Foto: More than words
Los puntos fuertes de esta obra recaen sobre el protagonista, el divertido Pomponio Flato –a quien no dejo de imaginar vestido como Mel Brooks en La Loca Historia del Mundo- el cual inicia su recorrido por Judea y sobre el que Mendoza desarrolla la narración. De esta forma, la estructura de esta obra recuerda a otras anteriores de Mendoza del mismo estilo irreverente como El misterio de la cripta embrujada o La aventura del tocador de señoras.
Seix Barral calificó esta novela como la más inesperada del autor barcelonés y no es para menos, después de revisar la trayectoria de este respetado escritor pocos esperaban verlo incursionar en un género “menos sobrio” por llamarlo de alguna manera. En lo personal, me parece estupendo, ya que eso habla de la versatilidad y renovación que un escritor puede obtener con el paso de los años. Recomendamos entonces la lectura de El asombroso viaje de Pomponio Flato para aquellos que desean pasar un rato distendido.
Puedes comprar El asombroso viaje de Pomponio Flato en Casa del Libro.


todo esta super bueno sigan adelante que dios los bendiga