Si hay una aportación destacable al género novelístico por parte de la literatura española –en tanto género literario, no nos referimos a los grandes narradores que nuestras letras han dado-, ésta es, sin duda, la creación de la novela picaresca. En efecto, la tradición picaresca es puramente autóctona y, desde el ‘Lazarillo de Tormes’ han sido muchos los pícaros que la narrativa española ha aportado.

Portada de 'Soul man'
Bien es verdad que –hoy día- ya no se trata de aquellos individuos que vivían al borde del delito, cuando no plenamente dentro de él, sirviendo a amos explotadores. En buena lógica, pues la sociedad ha evolucionado, los pícaros actuales son personajes que malviven desempeñando míseros trabajos y al margen de la sociedad, son perdedores cuya vida ha ido de fracaso en fracaso. Por poner algún ejemplo, podríamos citar al Pascual Duarte de Cela o al Onofre Bouvila –en los años de su llegada a Barcelona- de ‘La ciudad de los prodigios’, de Eduardo Mendoza.
Sin duda, esta tradición pervive hoy y uno de sus principales cultivadores es José María Mijangos, novelista aún no muy conocido pero que, probablemente, lo será a no mucho tardar. Mijangos (Barcelona, 1965) ha trabajado como redactor de novelas románticas para editoriales populares, lo cual ha curtido su técnica narrativa de modo importante. Además, ha trabajado como guionista ocasional para una productora.
Su primera novela fue ‘El rey de la prosperidad’ (1999), a la que siguieron ‘Curso de asesinos por correspondencia’ (2003) y ‘Braille para sordos’ (2006). Ésta última, subtitulada ‘La vida de Edelmiro Esteban, escritor por encargo’, cuenta el encuentro del narrador, Martín, un autor plagiario que malvive como dependiente en una librería de segunda, con Edelmiro –o ‘Edel Stephen’- un escritor de novelas policiacas baratas que ha gozado de cierto prestigio en el pasado. Pero, sobre todo, es un retrato costumbrista de la España de los años cincuenta, cargada de bohemia y picaresca.
‘Soul man’ (2009) es su última entrega. En ella, nos presenta a un americano –Cleophus Brown- que aterrizó en España en los años sesenta y creó un grupo musical de algún éxito, aunque efímero, y que ahora sobrevive como reponedor de supermercado. Al escuchar una de sus canciones en el hilo musical, se propone reverdecer viejos laureles, pero se encuentra con un mundo musical corrupto que le ha robado los derechos de autor y que coarta toda independencia al artista.

Actuación de un grupo musical
El relato presenta un humor brutal, desternillante en ocasiones, pero que trasluce la tragedia de un perdedor. El autor muestra preferencia por estos personajes que han perdido su tren y malviven en cualquier empleo. La prosa es, con frecuencia, no menos sarcástica y dura. Además, la obra trae consigo un regalo para los nostálgicos de los sesenta, pues realiza un recorrido por todos aquellos grupos musicales de pioneros.
Fotos: Portada de ‘Soul man’: Tomada de la web de Lenoir | Grupo musical: Sacavem 1 en Wikimedia

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1 Comentario en “‘Soul man’, de José María Mijangos”
Conpráoslo; no os va a defraudar!!