Ray Bradbury
Un verano azul
Por
Pepe Aedo, en 28 de Mayo de 2008
...barrio (luego de tres frases nostalgicas, quejosas, del bandoneon):
mi barrio era así, así...
es decir, que se yo si era así...
pero yo me lo acuerdo así....
una característica de este libro, es que en el, el autor parece haber intentado apartarse de la ciencia ficcion, haber intentado hacer algo distinto. enfocarse en el pasado y no en el futuro. pero sucede que si bien las primeras paginas de la novela transcurren dentro de los carriles de lo que puede ser una novela de un escritor norteamericano sobre su infancia, a las pocas paginas comienza bradbury con sus temas preferidos: la maquina de la felicidad, la maquina del tiempo, la maquina verde... aunque, cada vez que se abordan estos temas, el mensaje que parece desprenderse es que no es en la tecnología, si no en las cosas simples de la vida en donde esta la felicidad: la maquina del tiempo es un anciano que cuenta historias del pasado, la maquina verde es un automovil... sin embargo, ahí estan las maquinas ejerciendo su fascinacion sobre bradbury. tambien aparece otro de sus temas preferidos: el miedo, el horror, la fascinacion por el horror, el miedo que producen algunas maquinas, cierta clase de munecos, la mascaras (todo esto lo emparenta con escritores como lovecraft (un escritor subestimado en su tiempo y sobrestimado en nuestros tiempos)).
de este rafaga de tecnología incipiente de 1928, me llamo la atencion la maquina de la felicidad ya que tiene notorias semejanzas, a fuerza de ambiguedades y omisiones del autor, con lo que hoy conocemos como el ciber espacio o internet. en mi opinion, no es que bradbury se haya adelantado a lo que iba a suceder, sino que identifico un deseo (porque tambien estaba en el) tras el cual han corrido muchos durante anos, y el producto de ese correr tras la maquina de la felicidad es internet, la television, el cine, o el arte en general.
debo reconocer que leyendo algunas paginas de el vino del estío ha sonado en mí una alarma (aunque debil) que me decía :“genio, genio, no te lo pierdas, aprovechalo, leelo todo, fotografia cada frase”, porque sutilmente, no se si solitariamente, bradbury va construyendo un mundo (un pueblo) con hombres, heroes, padres, viejos, mujeres, solteronas, abuelas, madres, muchachas, asesinos, histericas...
con el deslumbramiento ante la conciencia de estar vivo, el horror ante la realidad de la muerte, el dolor de estar vivo, la alegría de estar vivo, que va conociendo el pequeno doug, durante ese verano, bradbury contestas como un poeta (mas que como un novelista o un filosofo) a las grandes preguntas.
cuando llegamos al final de la novela, al final del verano, sentimos la misma nostalgia que douglas por su infancia, o tal vez otra nostalgia, la de sabina, porque “no hay nostalgia...