Paul Auster, Antonio Muñoz Molina, Carmen Martín Gaite, J. D. Salinger
Por
Luisfer Romero Calero, en 6 de Febrero de 2009
...el 11-s (es inevitable), jugando incluso con ver el lado feliz, alegre de la vida despues de la tragedia. no me negaran que es un riesgo absoluto presentar de esta manera una ciudad repleta de personas que tienen que pasar todos los días por lo que ahora es la zona cero. cabizbajos, resignados, dolidos, los neoyorquinos han asimilado que es preciso que ese lugar maldito por los acontecimientos forma parte de la cotidianeidad, porque hay que pasar por ahí para ir al trabajo, la oficina, la escuela, la vuelta a casa.
auster nos demuestra, en definitiva, que es improbable poder sentarse a escribir sobre algo ambientado en nueva york sin imprimirle ese aire enigmatico, esa afirmacion de que, por muchos anos que viva uno allí, todavía tiene preguntas sin responder.
pero vayamos a otra perspectiva: a la de un espanol salpicado profundamente por el 11-s. estoy hablando de antonio munoz molina y su novela 'ventanas de manhattan'. ¿pueden imaginarse lo que sintio? pues a pesar de todo, gracias a las características de la ciudad, no podemos hablar de que se sintiera con la necesidad de olvidarlo todo, como viaje, como experiencia. al contrario, dice «me gustaría acordarme de cada una de mis caminatas y de todas las ventanas a las que me he ido asomando en manhattan…»
y estamos hablando de una ciudad urbana, que carece de monumentos de hace 500 anos. no encontraremos plazas medievales ni fastuosas catedrales (a excepcion de la de san patricio), sino que tendremos que encontrar encanto en el trafico, en las tiendas, en las luces de neon encendidas incluso de día.
munoz molina aprovecha no para idealizar la ciudad, sino para enriquecerla a traves de su vision, casi a modo de ensonacion. la perplejidad la convierte en una experiencia surrealista, marcada por el asombro constante, donde uno facilmente puede sentirse un don nadie, una aportacion no imprescindible de la multitud inexorable. y así podemos definir a 'ventanas de manhattan' como una obra inclasificable, compuesta por pasajes, secuencias (de nuevo fotografías) de lo que podría haber sido una reflexion oportunista sobre el 11-s y termina siendo una descripcion de un reputado escritor espanola que de repente es un puntito, un incansable voyeurista que solo quiere exprimir sus días de estancia. llega a decir, en lo que sería el resumen de todo: "miro y escribo".
y a todo es...