Por
Inma Manzanares, en 4 de Abril de 2008
...la mitología, se convirtio en mitografía. de manera que, por ejemplo, y por mencionar, algo distinto al tema central de este artículo, el genesis es mitografía, porque nos llega de forma escrita.
el mito, respecto a la historia y a la novela, queda a mitad de camino entre la una y la otra, porque la novela es totalmente ficcion y nadie duda de ello, la historia representa la certeza absoluta, la narracion real de lo que ha pasado, en el mito no hay certeza de nada, cosas totalmente inverosímiles y o verosímiles (depende del relato) aparecen como si realmente hubieran sucedido (¿no hay quien duda todavía sobre si existio el paraíso terrenal y hasta se encuentran posibles ubicaciones?¿no decía alejandro magno que el poseía el escudo de aquiles?)
y hay otra distincion que tenemos que tener en cuenta, esta vez, dentro del mismo mito, porque en estas pocas líneas que llevamos, ya hemos visto dos o tres formas diferentes de mito, es decir, que dentro del concepto, no todo es tan homogeneo como parece desde fuera. hay clasificaciones para todos los tipos, yo me quedo con una de las mas simples, la recoge ruiz de elvira en su ‘mitología clasica’, esta distingue: mito en sentido estricto, es el relato acerca de dioses o de fenomenos de la naturaleza mas o menos divinizado (los relatos de jupiter o zeus y de toda su prole, el mito de demeter que explica la extension de los cultivos y el cambio de las estaciones…); leyenda en sentido estricto es el relato de los hechos de heroes y heroínas o similares, semidivinos semihumanos, con un papel decisivo en la colectividad y en el tiempo en el que viven, totalmente localizables por su nombre, y por su familia (los relatos sobre la guerra de troya, con la historia de cada uno de los heroes: odiseo, aquiles, ayax…); cuento popular (diferente al cuento literario, que eso sería una variante del genero de ficcion, por lo tanto, mas proximo a la novela que al mito) es el relato de personajes indeterminados, sin precision de origen ni de epoca ni de colectividad, a veces, carente hasta de nombre individual y, si lo tiene, a menudo, es mas un apodo o un alusivo a alguna característica mas que un nombre real, pero que realiza hazanas propias de grandes heroes (es el caso, por ejemplo, del espanolísimo garbancito).
pero, y siempre hay un pero, no siempre es faci...