Por
Inma Manzanares, en 25 de Enero de 2008
...el centro comercial, representa todo lo contrario, es la caverna en la que todos siguen viviendo, sin conocer que hay mas alla, en la que se recrea un mundo ‘real’: ‘habría podido apreciar, durante la vagarosa subida, aparte de nuevas galerías, tiendas, escaleras mecanicas, puntos de encuentro, cafes y restaurantes (…) un carrusel con caballos, un carrusel con cohetes espaciales, un centro para ninos, un centro para tercera edad, un tunel del amor, un puente colgante, un tren fantasma, un consultorio de astrologo, un despacho de apuestas, un local de tiro, un campo de golf, un hospital de lujo(…) una puerta secreta, otra con un letrero que dice experimente sensaciones naturales, lluvia, viento y nieve a discrecion, una muralla china (…) un himalaya con su everest, un río amazonas con sus indios (…) una lista hasta tal punto extensa de prodigios que ni ochenta anos de vida ociosa serían suficientes para disfrutarlos con provecho, incluso habiendo nacido la persona en el centro y no habiendo salido nunca al mundo exterior.’
esta ultima frase, nos vuelve a recordar el mito de la caverna: el centro no es el mundo exterior. en el mundo exterior estan los objetos reales, en el centro sus imitaciones, sus sombras. y cipriano no se conforma, habiendo conocido el exterior, vivir en la caverna, mirando solo las imagenes ficticias, por eso, empieza a pasear, a querer conocer, al menos, el artilugio (la parte de los objetos sensibles), lo que para platon era aquella ‘paredilla’, por la que avanzaban los individuos con carga. es otra esfera. un espacio intermedio entre el estar quieto, mirando el mundo que el centro nos ofrece, ficticio, creernos que eso es la realidad unica y el mundo superior, el exterior (la alfarería, si quieren), en el que se conoce que es lo real (con mayusculas): ‘y la arena. no hay arena, es una imitacion de plastico, pero de lejos parece autentica.’
y podríamos preguntarnos que idea es esa que conoce cipriano y que no conoce el centro comercial, es una idea bastante simple: es el conocimiento de la desaparicion de una serie de valores, de una forma de ver el mundo. no es conocimiento abstracto lo que separa al alfarero del centro. el alfarero sabe, conoce que la realidad esta desapareciendo y esta siendo sustituida por imagenes de ella. lo justo y lo bello sería que aquello se mantuviera.
tambien saramago nos ofrece cuatro niveles de conocimiento: los que trabajan en el centro serían los que se conforman viendo sombras, marcial, el yerno, estaría en este mundo; la ciudad sería el mundo sensible; marta, la hija de cipriano, vive a medias entre las sombras y el conocimiento final y cipriano ha logrado este conocimiento total.
y si, aun, alguien duda de que el centro de saramago es la caverna de platon, lleguen hasta el final y sorprendanse con el hallazgo en los subterraneos del gran monstruo comercial.
sin alargarme mucho mas en el comentario, que da para bastante mas, quiero hacer un par de alusiones a la parte formal del texto: primero, ya he comentado algo sobre el asunto de los nombres. no son gratuitos: cipriano algor (por cierto, ¿recuerdan que tiene problemas con la vista, igual que el prisionero de platon que llega al conocimiento? vuelto a tentarme con el tema…), es el invierno, el viejo desde siempre, si se quiere, podríamos decir tambien el sabio, si el viejo es sabio (que en saramago, suele suceder), la vecina isaura estudiosa y/o madruga, su yerno marcial (y trabaja como agente de seguridad ¡¡¡¡del centro!!!!, acatando ordenes, sin preguntar), el perro encontrado…
el otro punto que no me resisto adejar sin comentar es el tema del monologo interior que, junto, al estilo tan peculiar de saramago de no senalar los dialogos como tradicionalmente se hace con guioncitos, sino introducirlos directamente entre los parrafos narrados, dificulta en algo la lectura, pero tambien la agiliza y hace que la historia y los personajes esten mas identificados, es como imitar la realidad misma (¿volvemos al mito de la caverna?), en la que las personas no hablamos ni pensamos con guioncitos.
no es una lectura facil, es cierto, pero nadie puede negar que enriquecedora puede llegar a resultar, si comprendemos bien el mensaje que nos proporciona....