Por
Inma Manzanares, el 4 de Febrero de 2008
...on logica, dentro del periodo en el que transcurre su vida como escritor.
y sin embargo, esta trayectoria literaria esta bastante lejos de su otra vida, la laboral. huysmans era hijo de madre francesa y padre holandes, y durante treinta anos fue funcionario publico (desde 1868 hasta 1898), en esta faceta doble (y en otros aspectos) nos recuerda a kafka.
fue considerado integrante de la corriente naturalista, hasta la aparicion de su obra, en 1884, a rebours (traducida como al reves, a contrapelo o contra natura). con esta obra huysmans se aleja totalmente de zola y de sus ideas literarias, y se alinea en la corriente decadentista, cuyo programa postulaba que el arte es superior a la naturaleza y que la existencia humana solo merece vivirse como una obra de arte.
es, en realidad, el inicio de una busqueda de su propia identidad.
hagamos una nueva parada, en esta ocasion en esta obra, al reves (en realidad esta era la meta de este artículo).
el argumento de al reves es bastante simple: un noble, el duque jean des esseintes (“fragil joven de treinta anos que padecía anemia, muy ojeroso, de mejillas consumidas, ojos fríos, de un azul acerado, nariz respingada pero recta, y manos delgadas, transparentes”), harto de la vida social, en plena decadencia familiar, decide retirarse a una casa en el campo. su vida transcurre allí sin que suceda nada de gran relevancia, en estado contemplativo, sin otra cosa que hacer, nada mas que deleitarse con el arte.
realmente no hay ninguna trama clasica con planteamiento, nudo y desenlace. huysmans pretende innovar, elimina la intriga tradicional de la novela y la sustituye por un analisis psicologico del personaje central (es mas, del unico personaje), recurriendo frecuentemente al dialogo interior.
el duque, algo hipocondríaco, con una actitud entre la pereza y el temor a moverse, lleva una vida retirada, lejos del ruido parisino. no saldra de su mansion, salvo en contadas ocasiones (tiene un intento de ir a londres, pero en el mismo puerto, lo piensa mejor y vuelve de nuevo a su casa).
des esseintes huye de la vida mundanal de parís, pero tambien de su pasado aristocratico, del panteon familiar en el que se ha convertido su mansion parisina, en fin, huye de la sociedad moderna y de los cambios que en ella se produce, y pone como defensa un mundo basado en la estetica, una estetica aristocratizante y decadente, muy propia del fin de siglo, impregnado de literatura, de pintura, de perfumes, de piedras preciosas, de licores, de colores, de musica. ejemplo de su excentricidad es el capricho de decorar con piedras preciosas el caparazon de una enorme tortuga.
en ocasiones, es tanto el detalle que nos sentimos dentro de un catalogo, sucede, por ejemplo en el capítulo viii, cuando describe las plantas que ha comprado para su invernadero, “reservaba su admiracion solo para las plantas raras y aristocraticas procedentes de países distantes, cuya vida se preservaba con una refinada atencion en los tropicos artificiales creados mediante estufas reguladas con esmero”
sin duda, este es un claro ejemplo del precepto decadentista de recrear la naturaleza con el arte. la naturaleza no es nada frente al arte, que la puede recrear y mejorar.
el capítulo iii es una historia de la literatura latina, por supuesto, su preferencia siempre va para las epocas de decadencia. virgilio y ciceron no son nada, para el, al lado de lucano, de petronio, aulo gelio y todos aquellos representantes de una roma en decadencia y en crisis. siglo a siglo, nos ofrece todo un resumen de la literatura escrita en latín, desde el siglo i a.c. al siglo viii de nuestra era.
la literatura francesa tiene tambien un capítulo propio, es el xii (tambien el xiv, aunque en este ultimo hace mayor hincapie en la lengua), la biblioteca de des esseintes esta plagada de textos encuadernados con esmero: “antano, en parís había dispuesto que imprimieran solo para el, y a mano, artesanos contratados especialmente para el caso (…) tenían encuadernaciones ornamentadas, recubiertas con seda de damasco y adornadas a la manera eclesiastica, con punteras y broches metalicos. a veces habían sido decoradas por gruel-engelmann en plata oxidada y en resplandecientes esmaltes”.
entre sus favoritos, baudelaire (del que se ha dicho que huysmans saco mucho para su des esseintes: “su...