Por
Luisfer Romero Calero, en 8 de Octubre de 2007
...historia perfecta y emotiva, con pasajes realmente esplendorosos. con un gran inicio, se desinfla un poco mediado el relato, con un nudo un tanto alargado y falto de ritmo, en el que las sucesivas anecdotas, en principio asombrosas, se tornan monotonas y recurrentes. aun así, es digna de halago su maravillosa propuesta, con la que construye, sin duda alguna, una de las mejores novelas para entender los principios que seguía la china antigua, hasta su adaptacion a la emergente sociedad occidental, en algunos aspectos notoriamente positiva y en otros decadente y escasa de moral.
tambien es una historia de sufrimiento en silencio, de una chica que querría rebelarse ante todo lo establecido, pero no sabe por que ni como hacerlo. ni siquiera es consciente de ello. por eso, es previsible su relajado pero firme camino hacia la adaptacion al universo de su marido, que se halla demasiado confiado en que su cultura y su educacion es la que debe prevalecer. un efectista camino hacia la libertad y en pro de los derechos de las mujeres. siguiendo la pauta marcada por el relato, el final no es especialmente conmovedor, pero al menos no fuerza la lagrima facil y es fiel al conjunto, en el que la evolucion de kwei-lan es tan sorprendente como bien narrada.
el hecho de que el libro este narrado por la propia kwei-lan es un importante acierto en todos los sentidos, ya que muestra al lector la fina sensibilidad de la muchacha, en una sociedad educada para apreciar el mas mínimo detalle, la belleza intrínseca de todo lo que nos rodea, y la incertidumbre omnipresente en la joven cuando ha de cambiar para satisfacer a su marido se refleja con talento por medio de tranquilos pero inseguros monologos interiores, llenos de preguntas y reflexiones, acerca del choque de culturas, que esta bien y que esta mal. la asuncion del cambio inminente, y sus consecuencias directas.
una novela infravalorada en su momento, no fue...