Una perversa orgía entre el erotismo, la violencia y la tecnología
...estetica. no se trata solo de chocar por el subidon de adrenalina, lo que realmente valoran son las multiples transformaciones que se operan en la carne y el metal. se vuelven incapaces de copular por los medios tradicionales y deben inventar nuevas oquedades y orificios, puntos de conjuncion entre la piel y la maquina.
crash no es otra cosa que una extensa fantasía sexual al detalle sobre violencia y tecnología que el autor utiliza como declaracion estetica. lleva hasta sus ultimas consecuencias la independencia del arte, jugando a estilizar lo moralmente repugnante, lo que emerge del inconsciente sin el filtro racional. estoy convencido de que en cierto sentido el escritor ya no sabe nada. – escribe – al lector solo puede ofrecerle el contendido de su propia mente, una serie de opciones y alternativas imaginarias.
las opciones proliferan a nuestro alrededor. – continua – vivimos en un mundo casi infantil donde todo deseo, cualquier posibilidad, tratese de estilos de vida, viajes, identidades sexuales, puede ser satisfecho enseguida. treinta anos despues estas palabras se han verificado en la sociedad de la informacion de una manera que supera sus previsiones. la realidad se transforma en una ficcion acomodada al gusto del usuario, y los límites del tabu sobre la violencia y el sexo se van levantado poco a poco, como en un juego en el que gana quien va mas lejos.
ballard novela la cara oscura de este juego, una metafora extrema para una situacion extrema, un conjunto de medidas desesperadas a las que solo se recurrira en caso de emergencia. es decir, se anticipa a la debacle. en 1970 organizo una exposicion de coches destrozados por accidentes y puso a una chica en top-less a preguntar a los asistentes sobre sus impresiones. su objetivo era el de hacer saltar la relacion inconsciente entre violencia y sexo. crash es exactamente lo mismo, un experimento y una catarsis con el lector como conejillo de indias.
crash no es una obra para todos los publicos. es un revulsivo que ataca directamente a las vísceras. se lee para pasarlo mal. y no todo es perdonable en nombre de la estetica. su recreacion del accidente mortal de albert camus es sencillamente indignante. no es ya una fantasía, es a una persona real a la que se veja. pero entonces uno piensa en la fascinacion mediatica por las celebridades muertas en choques, las fotografías de lady di agonizante entre hierros retorcidos reproducidas en todas las portadas del corazon, y realiza el alto grado de lucidez en crudo de esta novela.
crash
j.g. ballard
ediciones minotauro, 2008, 210 paginas.
imagen de j.g. ballard | ballardian...