Por
Luís Martínez González, en 9 de Diciembre de 2008
...a pesar de su odio, joaquín no nos parece una persona cargada de maldad, sino mas bien nos mueve a compasion, como víctima de un mal intrínseco al caracter espanol. el mismo unamuno parece querer decírnoslo así : “ al final de su vida atormentada, cuando se iba a morir, decía mi pobre joaquín monegro : “¿por que nací en tierra de odios? en tierra en que el precepto parece ser : “odia a tu projimo como a ti mismo”. porque he vivido odiandome ; porque aquí todos vivimos odiandonos….”. el habría querido llevar otra vida, pero su enfermedad se lo ha impedido. en suma, resulta humano.
en cambio, abel, sin ser ni bueno ni malo, aunque no resulta un personaje antipatico, nos deja indiferentes. es un hombre al que todo le ha venido rodado, sin tener que luchar por ello. y, desde luego, como caracter literario, es mucho mas pobre que joaquín – probablemente unamuno lo haya querido así - .este es un personaje que, por la fuerza de su pasion, aunque sea negativa, nos resulta atractivo y rico ; sin embargo, abel nos deja fríos.
por otra parte, unamuno conduce la novela, con una maestría excepcional, en linea ascendente hacia el climax, que se produce con la muerte de abel. este, enfermo del corazon, mantiene una discusion con joaquín a causa del nieto de ambos (recordemos que sus hijos se han casado y tenido un nino), ya que al segundo le parece que el muchacho quiere mas a abel ; la disputa va subiendo de tono hasta que joaquín, cuya envidia ha llegado al límite, agarra a su contrincante por el cuello ; este, asustado, sufre un ataque al corazon y muere.
en ese momento joaquín parece quedar liberado, parece haberse desprendido por fin de la pasion que le ha amargado la existencia. al entrar su nieto en la sala donde yace abel, joaquín le dice : "¡muerto, sí! y le he matado yo, yo ; ha matado a abel caín, tu abuelo caín. matame ahora si quieres. me quería robarte ; quería quitarme tu carino. y me lo ha quitado. pero el tuvo la culpa, el”. y, cuando el nino huye despavorido, continua hablando solo : “ le he matado, sí….; pero el me estaba matando ; hace mas de cuarenta anos que me estaba matando. me enveneno los caminos de la vida con su alegría y con sus triunfos. quería robarme el nieto….”.
la obra, cuya estructura externa se halla constituida por un prologo y 38 capítulos de breve extension, esta escrita en un lenguaje directo, carente de adornos formales, y con dialogos frecuentes y, a veces, cargados de vehemencia. en suma, el estilo de unamuno.
no cabe la menor duda de que, si el escritor vasco quería presentarnos un estudio de la envidia desde una perspectiva de psicología practica, lo ha logrado plenamente. pocas obras reflejan como esta la pasion destructiva para uno mismo y para los suyos que supone esta afeccion del espíritu. y lo que puede suceder cuando la misma se hace duena de la conducta de un pueblo. porque, para nuestro autor, hay dos tipos de envidia: “al fin, la envidia que yo trate de mostrar en el alma de mi joaquín monegro es una envidia tragica, una envidia que se defiende, una envidia que podría llamarse angelica ; pero ¿y esa otra envidia hipocrit...