Por
Inma Manzanares, en 17 de Febrero de 2008
...la esperada: ha mezclado los capítulos entre sí, de manera que le ha quedado algo extrano, para los que estamos acostumbrados a leer todo lo que se refiere a un tema, de un tiron. quizas hubiera sido mas normal que la obra hubiera estado dividida en 11 capítulos con cinco ciudades cada uno, pero se perdería ese sentido laberíntico que tiene esta estructura.
la explicacion que da en su presentacion es bastante clara (en realidad, creo que el prologo puede considerarse parte de la misma obra, parte integrante de las historias que polo cuenta a kublai, solo que en esta ocasion calvino ha tomado el papel de polo y el lector el de kublai, por esto que sea tan interesante y esclarecedora su lectura): “al final decidí que habría 11 series de 5 textos cada una, reagrupados en capítulos formados por fragmentos de series diferentes que tuvieran cierto clima comun. el sistema con arreglo al cual se alternan las series es de lo mas simple, aunque hay quien lo ha estudiado mucho para explicarlo”
para no darle muchas vueltas y decir mas de lo que para calvino significa cada serie, simplemente, veamos cuales son las series y algunas de las ciudades que, por sus características, pertenecen a tal o cual grupo:
en las ciudades y la memoria encontramos ciudades bellas como diomira, a la que es preferible para verla como se merece llegar en una noche de septiembre; isidora, la ciudad de los suenos que se han convertido en recuerdo; o zaira, la ciudad que, para describirla, habría que recurrir a su pasado; zora, la ciudad que deben recordar todos los hombres que quieren ser considerados sabios; maurilia, en la que todo permanece igual, hasta los nombres de sus habitantes o las gallinas en la plaza.
enumerar las ciudades de cada una de las siguientes series, sería demasiado largo, les invito a que las descubran ustedes, pero les doy, eso sí, el nombre de los grupos que calvino propuso: las ciudades y el deseo; las ciudades y los signos; las ciudades sutiles; las ciudades y los trueques; las ciudades y los ojos; las ciudades y los nombres; las ciudades y los muertos; las ciudades y el cielo; las ciudades continuas; y las ciudades escondidas.
once series en total, pero no continuas, se mezclan entre sí, alternandose las unas a las otras, formando un laberinto por el que se mueve marco polo, a veces, se nos antoja que solo en suenos, otras veces, da igual que sean reales o solo aparezcan en un tablero de ajedrez.: “no esta dicho que kublai jan crea en todo lo que dice marco polo cuando le describe las ciudades que ha visitado en sus misiones…”
en cada uno de los nueve capítulos o libros en los que esta dividida la obra nos encontramos siempre con la misma estructura: una especie de prologo, con el dialogo entre kublai y marco, a este prologo o introduccion, le sigue la exposicion de las ciudades, para acabar con una conclusion, en la que reaparecen los dos personajes, que se convierten así en el hilo conductor.
estas conclusiones son, hasta cierto punto, independientes entre sí y cada una de ellas merecería por sí sola ser la conclusion final, sin embargo, yo me quedo para terminar con esta resena con la que sirve para cerrar el capítulo iv, creo que en ella esta encerrada la esencia de las ciudades descritas:
“pero no puedo llevar mi operacion mas alla de ciertos límites: obtendría ciudades demasiado verosímiles para ser verdaderas”...