Por
Inma Manzanares, en 17 de Enero de 2008
...a saber que era uruguayo hasta que no vieron la noticia de su muerte en prensa. para ellos horacio era una especie de loco, bohemio, que los incordiaba con un auto ford o una motocicleta harley davidson, que andaba en bermudas por todas partes y que lo mismo se dedicaba a limpiar panales, que a cosechar hierba mate, a fabricar dulce de maíz o a inventar un aparato mata hormigas o a extraer resina de incienso, que tenía problemas con el pago de impuestos y que había sido abandonado por la familia.
y, en realidad, ambos quiroga, el vecino lunatico de san ignacio y el magistral cuentista eran la misma persona, porque quiroga vivía como escribía y sus cuentos son reflejo de ese mundo que el creo, en el límite entre la realidad y la fantasía, entre la selva y el yermo, entre la civilizacion y lo animal.
sus libros de cuentos son: el crimen del otro, en 1904; los perseguidos (1908), a mitad de camino entre el cuento largo y la novela corta, lo que se denomina una nouvelle; cuentos de amor, de locura y de muerte, en 1917, quizas uno de sus libros mas conocidos; cuentos de la selva para ninos, en 1918, volumen infaltable en cualquier biblioteca infantil; el salvaje, en 1920; anaconda, en 1921, otra de sus colecciones mas populares, con algunos cuentos sobrecogedores; el desierto, en 1924; los desterrados, en 1926, que incluye el cuento el regreso de anaconda, y que refleja su estado de animo mientras residía en su finca de vicente lopez; y, mas alla, en 1935. no escribe mas a partir de 1935, dice: "tengo mi derecho a resistirme a escribir mas. si en dicha cantidad de paginas no dije lo que quería no es tiempo ya de decirlo."
lo han acusado de no respetar, en ocasiones, la gramatica; sin embargo, para el lo importante no era respetar las normas linguísticas, lo importante era la historia y las palabras empleadas, que deben ser acordes con lo contado: "una vez dueno de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes."
quiroga nos deja una especie de diez mandamientos para el ‘perfecto cuentista’:
i : cree en un maestro —poe, maupassant, kipling, chejov— como en dios mismo.
ii : cree que su arte es una cima inaccesible. no suenes en domarla. cuando puedas hacerlo, lo conseguiras sin saberlo tu mismo.
iii : resiste cuanto puedas a la imitacion, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. mas que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
iv : ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. ama a tu arte como a tu novia, dandole todo tu corazon.
v : no empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adonde vas. en un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres ultimas.
vi : si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana mas palabras que las apuntadas para expresarla. una vez dueno de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.
vii : no adjetives sin necesidad. inutiles seran cuantas colas de color adhieras a un sustantivo debil. si hallas el que es preciso, el solo tendra un color incomparable. pero hay que hallarlo.
viii : toma a tus personajes de la mano y llevalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. no te distraigas viendo tu lo que ellos pueden o no les importa ver. no abuses del lector. un cuento es una novela depurada de ripios. ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
ix : no escribas bajo el imperio de la emocion. dejala morir, y evocala luego. si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has ...