Por
Luisfer Romero Calero, en 24 de Septiembre de 2007
...un chico que empieza a relacionarse activamente con el sexo, pero da la impresion de que narrar con exhaustividad las escenas eroticas es el unico recurso de aldiss para mantener (a veces desesperadamente) la atencion del lector.
pero tambien la falta de amenidad es la que conlleva que el autor trabaje mas el estilo, que a pesar de estar narrado por el propio stubbs, aldiss consigue un equilibrio muy logrado entre el caos narrativo de un chico adolescente y la elocuencia que consigue que los hechos lleguen al lector de forma muy visual. ademas, se describe mas una atmosfera muy elaborada, con la guerra de fondo y la preocupacion general en torno a ella. de hecho, mano dura puede considerarse como una de esas novelas en las que el lector puede recordarla como una película que ha pasado ante sus ojos.
la imaginería de aldiss es amplia (sobretodo en lo que se refiere a las fantasías sexuales de su protagonista), pero se ve lamentablemente desaprovechada, porque da la impresion de que, satisfecho con sus primeras paginas, repite las mismas formulas, haciendo que el relato se vuelva redundante y cíclico en cuanto a ideas, con un correspondiente final que no aporta nada nuevo. como conclusion, tenemos un final poco satisfactorio en el que la poca empatía que stubbs pudiera evocar al lector se vuelve nula, y se convierte en una grotesca imitacion, en ocasiones, en el holden caulfield de el guardian entre el centeno. la autocomplaciencia y la vanagloria aparecen en la medida en que el relato pudiera tener tintes autobiograficos, al principio no muy palpables, al final insoportablemente obvios.
en definitiva, una novela digna, sin mas, igualmente aburrida e interesante, pero que pone en evidencia unas importantes limitaciones de aldiss a la hora de salirse de su genero habitual, donde, sin duda, se siente mas comodo. no obstante, constituye un relato muy a tener en cuenta sobre el mundo ado...